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lunes, 14 de julio de 2014

20 de julio - San Aurelio.

20 de julio - San Aurelio.

Obispo.

Etimológicamente significa “ brillante”. Viene de la lengua latina.

Nuestra mente retrocede hoy a la ciudad de Hipona, en el norte de Africa. Era el año 392.
San Agustín, después de su conversión, fue ordenado obispo. Necesitaba de alguien que le ayudase en su ingente labor apostólica. Ordenó de diácono a Aurelio, que más tarde llegaría a ser el sucesor de san Agustín.

Para tu conocimiento te recordaré que la Iglesia de Africa era de las más brillantes de su época. Había la no despreciable cifra de más de 500 obispos.

Esto da a entender el esplendor con que vivía la fe el pueblo africano de aquel tiempo.

Durante el episcopado de san Aurelio hubo más de treinta concilios. La razón de su convocación se debía a que algunos obispos no eran lo dignos que deberían ser, ni su ejemplo era un modelo a seguir.

¿Qué ocurría?
Dos cosas fundamentales: la herejía de los donatistas y la de los pelagianos. Y lo malo es que algunos monjes e incluso miembros del episcopado seguían estas herejías. En el tratado o libro que escribió a los monjes se relata que algunos de ellos traficaban con reliquias de mártires para ganarse pingües ganancias económicas. Es más, a los fieles que iban a venerar las santas reliquias, les exigían una limosna a cambio.

Su libro “El trabajo de los monjes” refleja la relajación a que llegaron algunos que, en lugar de vivir la vida contemplativa, se convertían en verdaderos vagos que no hacían nada.

Aurelio, ante estas situaciones de la Iglesia que regía con santidad de vida y con un ejemplo admirable para todos, confiaba siempre en la bondad de Dios para los que no actúan según los principios de la fe.

Así lo atestiguan san Fulgencio de Ruspe, otro obispo africano, y el escritor español Pablo Osorio.

Como ves, en la Iglesia, compuesta de hombres y de mujeres, siempre ha habido y habrá problemas. Pero sigue adelante porque la guía el Espíritu de Dios, su aliento, su “ruhah”.

domingo, 13 de julio de 2014

20 de julio - Beato Luis Novarese.

20 de julio - Beato Luis Novarese.

Sacerdote y Fundador.

Martirologio Romano: En Rocca Priora, Roma, Beato Luis Novarese, sacerdote fundador de la Pía Unión de los Silenciosos Obreros de la Cruz y del Centro Voluntario del Sufrimiento. († 1984)

Fecha de beatificación: 11 de mayo de 2013, durante el pontificado de S.S. Francisco.


  Nace en Casale Monferrato (Italia), el 29 de Julio de 1914, era el último de nueve hijos. Sus padres Giusto Carlos y Teresa. Su padre muere cuando Luis tenía nueve meses. Dejando a su esposa de treinta años de edad, el peso de una familia numerosa y como única herencia, poca tierra para cultivar y mucha fe para transmitir a los hijos.

Mamá Teresa -mujer fuerte y valiente- lo consiguió fatigosamente y con tenacidad, gracias a su fe sencilla y profunda que se exteriorizaba en la misa cotidiana y en una viva devoción a la Virgen, a la que cada noche invocaba, juntos con sus hijos. Durante la oración común del Santo Rosario, sin falta, se terminaba con la predilecta oración, la salve Regina a la que Luis llamaba la oración larga.

El pequeño Luis transcurre sus primeros años en la Casa Serniola que se encuentra ubicada en la colina de Casale. Cuando tenía tres años, al resbalarse por las escaleras, se quedó sin ninguna fractura. En sus recuerdos, la vista de una pequeña estatua de la Virgen de Lourdes sobre una base en la pared del primer piso.

La primera comunión
Cuatro años después de la muerte de su marido, en 1919 la señora Teresa se trasladó al Pueblo. Cada mañana, sin falta iba a la misa, llevando al pequeño Luis de apenas cinco años.

El pequeño Luis le encantaba acompañar la mamá y escuchar la misa, era un niño esbelto e inteligente, había aprendido todo cuanto era necesario para servir en la Misa y consideraba un grande privilegio el poder hacerlo.

Lo veían hacer todo, solamente se convirtió en un grade monaguillo (acolito), feliz y resplandeciente, mientras portaba en manos el misal, con esfuerzo porque era un libro grande y pesado para el.

Más o menos todos los días le pedía a su madre si podía hacer la Comunión y ella todas las veces le repetía que no podía, porque era muy pequeño y por ahora no estaba bien preparado.

Una mañana entra en la Iglesia con una idea en la cabeza; bien decidido a recibir a Jesús a todo costo. En el momento de la Comunión, su mamá va a comulgar. Luis se levanta y la sigue, cuando arriba en el momento se coloca en punta de pie bien derechito para parecer más alto. El sacerdote le pregunta: "¿has hecho ya la primera Comunión?" El pequeño aprueba prontamente con la cabeza más y más veces, casi a decir "ah si tantas veces". Así hace la primera Comunión el pequeño Luisito.

La mamá, regresaba a su puesto, mira su hijo y lo ve cuando estaba comulgando y regresa con las manos unidas y con una completa alegría de haber tomando el primer alimento espiritual, después de terminada la Misa, la mamá lo toma de las orejas y lo dirige a la sacristía donde le dice a el sacerdote "Padre mi hijo a hecho la primera comunión sin estar preparado".

El sacerdote sin dudar, le hace algunas preguntas al niño, que responder con prontitud e inteligencia a todo lo que le preguntaba. "Su hijo, señora conoce mejor el catecismo que nosotros. Déjalo que de ahora en adelante comulgue".

¡Para Luis fue el más hermoso día de su vida! ¡De ahora en adelante cada mañana Jesús entraba en su corazón, en el corazón de el que lo amaba tanto y lo deseaba tanto! Hace la Confirmación el siguiente año.

El pequeño Luis crecía con un carácter y temperamento decidido y fuerte. Quería ser quien dirigirá a los compañeros, ya sea en los cantos de la Iglesia como en los juegos.

La enfermedad
Luis experimentó personalmente la enfermedad y el sufrimiento. A la edad de nueve años, era el año de 1923, cuando sufrió una terrible caída y se enfermó gravemente, permaneciendo inmóvil. Le diagnosticaron coxitis tuberculosa, con numerosos abscesos, por esto lo enyesaron, para mantener derechas sus piernas. Inicia así el peregrinar de hospital en hospital, sin obtener ningún resultado. En aquel periodo experimentó en su propio cuerpo las graves condiciones en que se encontraban y vivían los enfermos.

Por su parte, Luis Novarese poseía un equilibrio interior sólido y una fe a toda prueba. Y habiendo madurado desde su infancia una tierna y filial devoción a la Madre de Dios, marcó todo su camino de crecimiento cristiano con una constante referencia a la presencia y acción de La Virgen Santísima. Tal dimensión mariana se evidencia después en la fundación de sus obras con una repuesta al requerimiento de oración y penitencia que caracterizan las apariciones de Lourdes y Fátima. La oración, la intimidad con Jesús Eucarístico, la sincera devoción a la Virgen y el anhelo apostólico, lo conservaron confiado, alegre y sereno, siempre simpático, amigo de todos y "sembrador" de esperanza y alegría.

La cosa que más lo hacia sufrir era escuchar de los compañeros enfermos groserías, y con grandes esfuerzos los ayudaba para que no siguieran diciéndolas.

En aquel ambiente, a la edad de 14/16 años, encontró sostenimiento y fortaleza en la Eucaristía y la devoción a la Virgen, en el enseñar el catecismo a los niños predispuestos de la T.B.C. o sea los niños de su mismo pabellón en el hospital.

Mientras los médicos le decían a la mamá Teresa: "¡Señora, no malgaste su dinero, mas este joven no durará mucho! ¿No ve cuanto pus sale de sus heridas?

Responde ella en seguida: "¡hasta que tenga el último delantal para vender lo venderé para la salud de mi hijo!".

Luis tiene hasta 21 abscesos y arrojando casi un litro diario de pus.

La Señora Teresa permaneció sola con su pequeño hijo enfermo, y sin ninguna ayuda trabajaba de sol a sol confeccionando en su casa pantalones y camisas para hombre, por cuenta de empresas de confesiones de la zona. Y Luis de trece años, para agilizar el trabajo de la mamá, aprendió a hacer ojales y pegar botones.

Sanado milagrosamente
El 17 mayo de 1931, a la edad de 17 años, Luís finalmente obtiene el tanto anhelado milagro, una sanación completa y instantánea.

Sucedió así: Luis Novarese le escribe una carta al Padre Filippo Rinaldi, sucesor de Don Bosco, en la que le pedía el favor de orar para por la sanción "Don Bosco amaba a los jóvenes; ¡pues bien, yo también lo soy! ¿Quieres usted por favor orar y que otros oren para que yo me sane?".

Esperando la respuesta del padre Rinaldi, Luis se soñó con la Virgen Auxiliadora representada en la estatua de la Basílica del Valentino en Casale, donde estaban los padres Salesianos. "La Virgen era bella. Se animó toda y me sonrió".

Luis pidió a la Virgen: "Madre mía, ¿Me sanaré?" – "¡Sí!, en el mes consagrado a mi" le contesto la Virgen". "¿Me haré sacerdote?", la Virgen asintió, "¿Me iré al cielo?", esta vez la Virgen sonrió".

Entonces prometió a la Santísima Virgen que en caso de que fuera sanado, se dedicaría totalmente a las personas que sufren. Había sufrido tanto en los hospitales por la forma como las personas enfermas eran tratadas.

Finalmente llego la respuesta de el padre Rinaldi, Decía: "¡Únete a nuestras oraciones y ten confianza!" los jóvenes del Oratorio de Valdocco empezaron una novena por él. Luis se unió espiritualmente a sus oraciones y luego de tres novenas, se cerraron los abscesos, ceso el proceso tuberculoso y las piernas que no podían sostener toman fuerza, su cuerpo se consolido; se viene a encontrar de frente a una sanción improvisa y completa: era el 17 de mayo de 1931. Como un signo de este milagro encontramos las muletas en la Capilla de la Virgen del Silencio en la casa de Corazón Inmaculado de María de Re.

Su Sanción milagrosa fue publicada en el Boletín "El Sagrado Corazón de Jesús" de la comunidad Salesiana de Casale Monferrato en el mes de septiembre de 1931: "Gracias al Beato Don Bosco. Novarese Luis: afectado de una Coxitis fue perfectamente sanado del Beato Don Bosco en el mes de mayo".

Las figuras de tres grandes santos influyen en la vida juvenil de Luis Novarese: San Juan Bosco, por la devoción a la Virgen y la dinámica de apostolado con los jóvenes; el Beato José Cotolengo, por la actividad de asistencia a las personas enfermas y San Luis María de Monfort, por la donación total de si mismo a la Santísima Virgen.

El compromiso con la Virgen: el sacerdocio
Regresando a su casa su pensamiento fue, como le había prometido a la Virgen, de dedicar su vida a las personas enfermas. Continuó los estudios para terminar el bachillerato y así poderse inscribir a la facultad de medicina de Turín, pero la muerte de su mamá, en el 1935 lo condujo a una elección definitiva: descubrió en la vocación sacerdotal la vía para ofrecer una ayuda más radical y decisiva de servirle a las personas enfermas desde el punto de vista espiritual.

Guiado y sostenido del Padre Ferro, su director espiritual, el joven Luis fue enviado del Obispo de Casale a Roma, en el Almo Colegio Capranica. Viene ordenado sacerdote el 17 de diciembre de 1938 en la Basílica de San Juan de Letrán. Ejerció su primer ministerio sacerdotal en la parroquia de San Saturnino y de los Santos Patrones de Roma. Consiguió el titulo en sagrada Teología en 1939; en 1942 se graduó en Derecho Canónico en la Universidad Gregoriana. En 1945 consiguió el diplomado de Abogado Rotal del Tribunal de la Rota (Santa Sede).

El Primero de Mayo de 1942 fue llamado por Monseñor Giovanni Batista Montini, para trabajar en la Secretaria de Estado (Vaticano). Como redactor de breves pontificios, allí por veinte años Monseñor Montini, el futuro Papa Pablo VI, tendrá ocasión de apreciar sus cualidades de laboriosidad y tenacidad espiritualidad, discreción e inteligencia. Lo nombraron Camarero secreto supernumerario el 12 de marzo de 1952, prelado domestico de su santidad Pío XII el 17 de octubre de 1957, título que permite que sea llamado Monseñor.

Desde 1964 a 1977 dirige la oficina para la asistencia espiritual hospitalaria C.E.I. (Conferencia Episcopal Italiana) que visitaba sanatorios y centros hospitalarios, escuchaba a los enfermos, Capellanes y Monjas, trataba una red amplia de consultas a todos los niveles, seguía atentamente la evolución de los varios proyectos de ley y consiguió contribuir a la sanción de la nueva legislación sanitaria italiana. Mientras tanto empezó la realización de numerosas actividades de formación y obras benéficas al servicio de la pastoral del sufrimiento.

Mons. Novarese grita a los cuatro vientos, con sus palabras y sus obras, que el enfermo es hijo de Dios, heredero del Cielo, fermento de gracia para el mundo, "potencial atómico" para la causa de la Iglesia. Por su intervención todos los que sufren y son enfermos empiezan a elevarse, a darse cuenta de su nueva misión en la Iglesia: de receptor pasivo, tolerado, se hace sujeto eclesial activo en la Iglesia.

El carisma de Mons. Novarese, por lo tanto, fue la intuición que el enfermo primero se debe curar por dentro; antes que todo es indispensable curar su alma. Si Jesús no esta presente en el Yo profundo, no hay posibilidad de curar el corazón. El don de su gracia es el primer remedio dispensable y eficaz para la persona que sufre. No siempre es posible liberarse de las propias enfermedades físicas pero siempre se puede ofrecerlas para "la redención del mundo". Parece una paradoja pero una vida puede ser igualmente feliz y realizada también sin la salud del cuerpo. Monseñor Novarese dio la prueba de eso. "Creyó" en la persona enferma y en sus infinitas posibilidades; a la condición de que la persona enferma se entregue totalmente a la acción misteriosa de la gracia, que silenciosamente opera en su corazón por medio de la fe.

Monseñor Novarese tuvo la fuerza y el carisma de luchar contra el abandono que vivían las personas enfermas y con discapacidad en destino inevitable y contra la pasividad total y a la falta de significado de la persona enferma y con discapacidad en la sociedad.

Su intuición luminosa fue también que el dolor más penetrante puede ser aceptado, comprendido y soportado, cuando se llega a dar al sufrimiento un rostro, una respuesta, un significado, una razón, un objetivo.

Mons. Novarese hizo referencia a su experiencia de enfermo e indicó dos poderosos motivos sacándolos de la enseñanza de Jesús: sufrir para cooperar en la salvación del mundo; sufrir para ganar un premio y la felicidad eterna en el Reino de los Cielos.

Las iniciativas apostólicas
La actividad pastoral diaria y el trabajo en el Vaticano no distrajeron al padre Luis de su proyecto de dedicarse a las personas que sufren. Pero en lo recóndito de su corazón tiene una vocación antigua y una promesa de servicio a los que sufren, que muchas veces y de manera imperiosa le vuelven a aflorar en sus sueños.

Mons. Novarese, con la Hermana Elvira Psorulla, a la cual le pide la colaboración en este su nuevo apostolado, dio vida a una fundación que tiene diferentes niveles, proponiéndose el sostenimiento espiritual, humano y material de las personas que sufren:

• En Mayo de 1943, con el apoyo y sostenimiento del Padre Gabriel Roschini OSM. da vida a La Liga Sacerdotal Mariana (LSM). EL Objetivo especifico de la ayudar a los Sacerdotes, sanos y enfermos, a difundir la verdadera devoción a la Virgen María, sobre todo entre los enfermos, según el espíritu de "oración y penitencia" que la Virgen pidió en Lourdes y Fátima.

• El 17 de mayo de 1947 Mons. Novarese inicia el apostolado de los Voluntarios del Sufrimiento.

• En octubre de 1949 con la autorización del Papa Pío XII inicia la transmisión radiofónica semanal, "Cuarto de hora de la serenidad" por la emisora del Vaticano.

• En abril de 1950, inicia la publicación de "el Ancora" revista mensual gratuita par los voluntarios del sufrimiento.

• El primero de noviembre de 1950, Mons. Novarese da vida a los Silenciosos Operarios de la Cruz", asociación privada internacional de fieles, reconocida por el Consejo Pontificio para los Laicos, a la cual se pueden adherir laicos y clérigos. En la imitación de Cristo "llamado y mandando" por el Padre (cf. Heb. 10,5-8) a cumplir su voluntad de vida y de salvación para el mundo, los Silenciosos Operarios de la Cruz viven en total don de sí como respuesta a la consagración en la práctica de los consejos evangélicos (castidad, pobreza y obediencia).

• En junio de 1952 Mons. Novarese realiza la primera peregrinación de solo sacerdotes enfermos a Lourdes coordinados por la Liga Sacerdotal Mariana.

• El 9 de septiembre de 1952, Mons. realiza en el santuario de Oropa (Italia) el primer retiro espiritual para personas con discapacidad y enfermos provenientes de diferentes partes de Italia. Allí nace la idea de hacer retiros y ejercicios espirituales, donde las personas con discapacidad y enfermos, pueden vivir anualmente la experiencia de los ejercicios espirituales: "tres días de retiro y dos de estudio y verificación del apostolado".

• El 7 de octubre de 1957, realiza la primera y grande audiencia del Papa Pio XII a 7.000 "Voluntarios del Sufrimiento" provenientes de Italia y del exterior. Es la primera vez que un Papa acoge un grande número de personas enfermas y con discapacidad (primer encuentro en la historia de la Iglesia).

• En 1954, nace en Re (Verbania) el primer taller para personas con limitaciones físicas. Con el objetivo de que las personas sean activas en la sociedad: son seres humanos con capacidades y pueden hacer muchas cosas.

En el momento los Silenciosos Operarios de la Cruz se encuentran en diferentes países del mundo: Italia, Polonia, Portugal, Israel (Jerusalén), Camerún y Colombia.

La línea de su espiritualidad
Solo un gran corazón lleno de Dios podía realizar un gran trabajo desbordante en los aspectos más relevantes.

"Conocer, amar y servir a Jesús: conociendo bien a Jesús se ama mas; amándolo mas se sirve mejor; sirviendo mejor se lleva con mas impulso hacia los demás hermanos enfermos. No basta ser buenos, no basta trabajar. No basta hacer apostolado, mas se necesita saber orar, vida de oración intensa, es esto que se exige de ustedes".

La estatura moral del hombre de Dios será mejor conocida en el tiempo; mas hay algunas líneas constantes de ejemplo y de sus enseñanzas que inmediatamente sobresalen.

El amor a la Inmaculada: "¡Debemos imitar a la Virgen! Debemos estar junto a Ella para ser dóciles a esta palabra "Inmaculada" es palabra de salvación, palabra de victoria."

"Debemos aprender a ser como la Inmaculada... Debemos aprender de la Inmaculada a ser tranquilos, serenos, seguros, convencidos de nuestra vocación... La Inmaculada sabe que el Reino de Dios esta construido sobre el árbol de la Cruz."

Hablaba de Ella como pocos lo saben hacer; a Ella atribuía cada iniciativa y actividad y todo lo conseguía. Pero su llamado a la Inmaculada se dirigía concretamente en la actuación de sus petición de Lourdes y de Fátima (mensaje de la Virgen para nuestros tiempos) sea en la iniciativas de su virtud, sobre todo de la humildad y la obediencia.

Monseñor escribía a la comunidad de Valleluogo (Ariano Irpino): "Quiéranle siempre a la Virgen; pero de verdad y no con charlas y sentimientos. ¡No solo cuando todo va bien! En cuanto las cosas no salgan bien, no vayan en seguida a quejarse en la cara de la Virgen. Sigan queriéndola de la misma manera, con mucha confianza y seguros de que una Mamá conoce lo que le conviene a su hijo. ¡No hacen falta nuestros lamentos para que la Virgen entienda lo que queremos! Tengamos confianza en ella. Esta es la condición de un perfecto esclavo de María. ¡Tener confianza!"

Monseñor Novarese deja estas palabras en manos de las personas enfermas, con discapacidad y miembros de sus Asociaciones: "Que la persona enferma y con discapacidad sea un instrumento activo en la manos de la Virgen para la Gloria de Dios y la salvación de todos los hombres. Activo por su vida de gracia, vivida sin tristeza ni añoranza por lo que no puede hacer; activo para la obra de conquista que debe hacer alrededor de El".

"La inmaculada quiere que las personas enfermas y con discapacidad se hagan apóstoles y anuncien el plan de la redención."

Su amor a la cruz
"Mira el mundo como lo ha mirado Jesús desde lo alto: hay quien lo maldice, quien soporta, mas esta el bien enorme que parte de vuestra cruz y se desborda sobre el mundo. Esta al lado de vuestra cruz, el modo particular, María Santísima, nuestra Madre, que bella, es fiel que nos ama, por que ve en nosotros a Jesús que ilumina su Calvario. ¡Con fuerza mis queridos hermanos! Breve es el sufrimiento, eterno el premio".

En la luz de María, Monseñor Novarese ha intuido la fuerza salvífica del misterio del dolor humano y ha tenido una sola preocupación, que cada sufrimiento del hombre fuera malgastado por la falta de una concreta propuesta cristiana que tuviera un sentimiento de un amor materno: sufrimiento como medio de redención, para realizar la tranquilidad del corazón y un camino glorioso al seguimiento de Jesús crucificado y resucitado. Y a sus Silenciosos Operarios de la Cruz ha trazado un estupendo itinerario espiritual: los siete grados del silencio interior, para restituir totalmente la disponibilidad al servicio de la Inmaculada, de los hermanos que sufren y de la Iglesia.

Un cambio en la pastoral del sufrimiento
La vida y la obra de Monseñor Luis Novarese son una respuesta concreta al problema del sufrimiento humano y ha dejado un gran cambio en la pastoral del sufrimiento. Con la asociación "Silenciosos Operarios de la Cruz" y los "Voluntarios del Sufrimiento", Monseñor Novarese ha colocado las bases de una acción capilar en el grande y misterioso mundo del dolor humano, para que sea encendida una luz de esperanza y sea fermento del Evangelio de Cristo crucificado y resucitado.

Partiendo del mensaje que la Virgen ha dejado en Lourdes y de Fátima, Mons. Novarese ha tenido desde el inicio de su actividad la colaboración preciosísima y escondida de la Hermana Myriam. Juntos han trazado a todas las personas con sufrimiento (sacerdotes y laicos enfermos, discapacitados físicos, sensoriales y mentales de cada edad...) un luminoso y entusiasta camino en el corazón de la Iglesia que se articulan en las siguientes etapas:

• la especifica vocación de las personas enfermas y con discapacidad a la santidad y al apostolado. Definida de Juan Pablo II "vocación al sufrimiento, es decir vocación al amor".

• Su actividad apostólica, concretizada en el principio "el enfermo por medio enfermo".

• El rol insustituible en de la Iglesia, en la familia y en la sociedad, ser "sujetos de acción" y no objetos de caridad, de lastima y de asistencia. La actuación de esta actividad viene constantemente y progresivamente ofrecida de los interventos directos con los Sumos Pontífices, desde Pió XII a Benedicto XVI, que han alargado este discurso asociativo a todas las personas enfermas y con discapacidad de todo el mundo.

Luis Novarese muere a la edad de 70 años, el 20 de julio de 1984 en Rocca Priora (Roma), dejando un gran apostolado y una obra que esta difundiendo por todo el mundo.

El sábado 27 de marzo de 2010, el Papa Benedicto XVI ha dado su aprobación para la publicación del Decreto sobre la heroicidad de las virtudes de Mons. Luigi Novarese.

S.S. Benedicto XVI firmó el 19 de diciembre de 2011 el decreto con el cual se reconoce un milagro gracias a la intercesión del Venerable Luis Novarese lo cual permitirá su próxima beatificación que se realizará, Dios mediante, el 11 de mayo de 2013.


Fuente:  http://www.es.catholic.net/santoral/articulo.php?id=56944

20 de julio - San Apolinar de Rávena.

20 de julio -  San Apolinar de Rávena.


Obispo y Mártir.

San Apolinar fue el primer obispo de la ciudad de Rávena y es su santo patrón.
Según el Martirologio Romano fue ordenado obispo por San Pedro y enviado a Rávena en donde padeció el martirio bajo Vespasiano. El dies natalis, o fecha del martirio, corresponde al 23 de julio, mientras la memoria litúrgica se celebra el 20 de julio. Según otras leyendas en cambio, habría vivido en el siglo II y fue martirizado poblablemente durante el reinado del emperador Valente.

En el lugar del martirio, en el puerto de Rávena (Classe) se levantó en el siglo VI la iglesia de San Apolinar in Classe. Las reliquias del santo se llevaron en el siglo IX a la ciudad, a la iglesia que en aquel momento adoptó el nombre de San Apolinar Nuovo y sólo regresaron a la antigua basílica en el momento de su reconsagración en 1748.

Fuente:  http://es.wikipedia.org/wiki/Apolinar_de_R%C3%A1vena

20 de julio - San Eliseo.

20 de julio - San Eliseo.


Profeta.

Martirologio Romano:

Etimología: Eliseo = Dios es mi salvación, de la lengua hebrea

Eliseo es una figura dominante del siglo IX antes de Cristo. Conocemos el nombre de su padre, Safat, originario de Abel Meholah, al sur de Bewt-Shan, y sabemos que su familia era acomodada (1 Re 19, 16-19).

El Carmelo desde siempre consideró a este discípulo de San Elías, de quien heredó su doble espíritu, como su segundo padre espiritual.

Dios le elige directa y especialmente (1 Re 19,16) para que vaya en seguimiento de Elías (1 Re 19,l9ss), al cual sucederá después de la misteriosa desaparición de éste, heredando su espíritu en la medida establecida por la Ley para los primogénitos: el doble que los otros herederos [2 Re 2,1-15]. Su condición de "hombre de Dios" se revela principalmente en los prodigios de todo género con que está entretejida su vida. Los obra por si mismo, para personas particulares y para comunidades enteras.

Vivió hacia 850-800, sucesor de san Elias, al que supera ciertamente por el número y lo llamativo de sus milagros, pero no por su personalidad y su influencia religiosa. Así, Elías es mencionado en el Nuevo Testamento, significativamente, 30 veces; Eliseo sólo una vez (Lc 4,27).

Su historia, casi legendaria y a veces plagiada de la de Elías, fue recogida en 1 y 2 Re (1 Re 19, 19-21,2 Re, 13-8, 15,9,1-15,13, 14,-21). Con la unción de Yehú provocó la caída de la dinastía de Ajab. Gozaba de gran estimación entre los reyes Yosafat (2 Re 3,12) y Yoás (2 Re 13,14-19). Parece que incluso sus propios huesos obraban milagros (2 Re 13,20s).

Eliseo aparece en la Biblia cuando Elías es arrebatado y su carisma pasa a Eliseo (2 Re 1), y concluye con el milagro que tuvo lugar con el cadáver del profeta ya enterrado (2Re 13,21).

La mayoría de las narraciones, que semejan ~ermosas "florecillas", muestran a Eliseo rodeado de unos grupos que reciben el nombre de "discípulos (o hijos) de los profetas".

¿Los carmelitas sucesores de "los hijos de los Profetas"?

Esta es una cuestión ya superada, pero quizá sea bueno recordar aquí quiénes eran estos "hijos de los Profetas" a los que muchos autores de dentro y fuera de la Orden señalaron durante siglos como predecesores de los actuales carmelitas, que tienen su verdadero origen a finales del siglo XII.

San Eliseo era el Maestro y Padre de todos estos grupos, a quien acudían y obedecían: 2 Re 4,38;6, 1-2,12-21...

Quizá no nos equivoquemos si consideráramos a esas confraternidades de profetas como los últimos portadores de una fe en Yahvé, pura y sin mezcla; ni tampoco nos equivoquemos, si estimamos en alto grado su importancia en orden a la pervivencia de la fe en Yahvé, y en especial para el sello característico que tendrá en adelante. En último término, éste es el punto del que partió aquella inaudita radicación de la fe yahvista y del derecho divino que nos encontramos en los profetas más tardíos.

Los sorprendentes descubrimientos en las grutas situadas al noroeste del mar Muerto, no solamente nos proporcionan noticia de un establecimiento de esenios de estricta observancia, un siglo antes y un siglo después del nacimiento de Cristo, sino que nos proporcionan también una visión exacta de las ordenanzas rigurosas de su vida comunitaria dirigida autoritativamente (todo ello gracias al documento llamado "Reglas de la secta"), muestran bajo nueva luz los relatos referentes a las fraternidades de profetas de la época de Eliseo.

Hasta la última reforma litúrgica, obra del Vaticano II, celebrábamos su fiesta el 14 de junio. Ahora la celebramos, juntamente con la de N.P.S. Elías, el 20 de julio.


Fuente:  http://www.es.catholic.net/santoral/articulo.php?id=38329

20 de julio - Santa Liberata.

20 de julio -  Santa Liberata.


Virgen y Mártir.

 Santa Liberata era hija de Lucio Castelio Severo quien fue gobernador romano del noreste de la península ibérica (Gallaecia y Lusitania) en el año 122.

Su esposa Calsia, quien da a luz en un solo parto a nueve niñas, mientras su marido esta fuera recorriendo sus dominios, temiendo ser repudiada por infidelidad conyugal decide deshacerse de las criaturas y se las encomienda a su fiel servidora Sila, ordenándole que bajo el mayor secreteo las ahogara en el río Miñor.

Sila cristiana a carta cabal, lejos de cometer tan horrible crimen, las deja en casa de familias amigas y las criaturas fueron bautizadas por el obispo San Ovidio y criadas en la fe cristiana.

Los nombres de estas niñas fueron: Ginebra, Victoria, Eufemia, Germania, Marina, Marciana, Basilisa, Quiteria y Liberata.

Llegado el momento tuvieron que comparecer ante su propio padre acusadas de ser cristianas, el cual al saber que eran sus hijas las invita a que renuncien a Cristo a cambio de poder vivir rodeadas de los lujos y comodidades propias de su nacimiento.

Las encarcela tratando de atemorizarlas pero logran huir de las garras de la cárcel y se dispersaron.

Todas ellas, no obstante acabarían siendo mártires cristianas.

La devoción popular sitúa a Liberata mártir en la cruz a la edad de 20 años el 18 de enero del 139.

Su fiesta se celebra el 20 de Julio por ser la fecha en que se trasladaron sus reliquias desde la ciudad de Sigüenza a la Baiona gallega en el año 1515. 

20 de julio - Santa Margarita de Antioquia.

20 de julio -  Santa Margarita de Antioquia.


Patrona de los nacimiento.

Margarita de Antioquía o Santa Margarita (venerada en la Iglesia Ortodoxa como Marina de Antioquía) es una santa cristiana, virgen y mártir, inscrita en el grupo de los Santos auxiliadores. Fue asesinada por su fe bajo la persecución del emperador Diocleciano (reinante entre el 284 y el 305).

La historicidad de Margarita no está demostrada. Su leyenda, descrita por los cruzados dice que murió decapitada, sin precisar si había perdido su virginidad, pero en el imaginario popular quedó como modelo de las vírgenes consagradas.
 
La hagiografía clásica cuenta que Marina-Margarita nació en Antioquía (en Asia Menor, hoy Turquía), hija de un sacerdote pagano, pero a través de su ama de leche conoció la fe cristiana. Al cumplir 12 años, Marina se bautizó. Cuando lo supo su padre, renegó de ella.
Un día, cuando Marina ya tenía 15 años, estaba cuidando a unas ovejas que pastoreaban. 

Pasó por el lugar el prefecto romano (Olybrius), que quedó fascinado por la belleza de la joven y le propuso matrimonio. Marina no ocultó que era cristiana. Entonces, el gobernador la entregó al cuidado de una noble mujer. Tenía la esperanza que ésta iba a convencer a la joven a renegar de Cristo. Pero Marina fue firme y se negó a ofrecer un sacrificio a los ídolos.

Encarcelada por no acceder a los requerimientos del prefecto, se cuenta que consiguió echar, de sí misma, un demonio de su garganta por medio del signo de la cruz; otra versión es que el Tentador se le apareció en forma de dragón y la devoró, pero ella poseía un crucifijo con el cual rasgó la piel del dragón y salió de allí. Entonces la sometieron a las más terribles torturas: la azotaron con varillas, cortaron su cuerpo con tridentes, le clavaron clavos y fue lacerada con un gancho.

Sobreviviendo milagrosamente, según la leyenda, de las muñecas de Marina se cayeron las cadenas y sobre su cabeza empezó a irradiarse una extraordinaria luz, dentro de la que volaba girando una paloma sosteniendo en su pico una corona de oro.

El gobernador, finalmente, ordenó ajusticiar a Marina y a todos aquellos quienes creyeron en Cristo. Ese día fueron decapitadas, de nuevo según la leyenda, 15.000 personas. Feotim, un testigo, relató los martirios de Marina.

Sus reliquias se encontraban en Constantinopla hasta la conquista de la ciudad por los cruzados en el año 1204. El brazo de Santa Marina se encuentra en el monte Athos en el Monasterio de Vatopediou.

Representaciones y atributos. Su principal atributo es el dragón que leva atado o que yace a sus pies, a veces es representada guardando su rebaño, sostiene una cruz entre la manos, y rosario de perlas.


Fuente:  http://es.wikipedia.org/wiki/Margarita_de_Antioqu%C3%ADa

20 de julio - Santa Rosa de Wang-Hoei.

20 de julio - Santa Rosa de Wang-Hoei.

Catequista.


fecha: 16 de agosto
†: 1900 - país: China
canonización: B: Pío XII 17 abr 1955 - C: Juan Pablo II 1 oct 2000
hagiografía: «Año Cristiano» - AAVV, BAC, 2003
En la aldea Fanjiazhuang, cerca de Wujiao, en la provincia china de Hebei, santa Rosa Fan Hui, virgen y mártir, que en la persecución desencadenada por los seguidores de la secta Yihetuan, cubierta de heridas, fue arrojada a un río todavía viva.
 Rosa Fan Hui (o Wang Hoei) era una mujer soltera de la comunidad cristiana de Fanjiazhuang, en la provincia de Hebei, China, que ejercía de catequista en su pueblo y en otros varios, dedicada con gran ímpetu a la labor evangelizadora. Cuando en julio de 1900 se entera de que los boxers andan matando a los cristianos, se esconde en un sitio y en otro, pero el día 15 de agosto decidió cesar en su huida, y se pasó el día de la Virgen preparándose en la oración al martirio. Cuando a la mañana siguiente llegan los boxers, unos vecinos del pueblo les indican dónde está Rosa escondida. Descubierta, es invitada a renegar del cristianismo, y al negarse, empieza a recibir malos tratos y golpes, sin que ella reniegue. Le hicieron varias heridas con espada y la llevaron a la orilla del canal, donde la tiraron. Pudo nadar hasta la otra orilla, pero allí la esperaban otros boxers que la remataron y echaron su cadáver al canal. Fue canonizada el 1 de octubre de 2000 por el papa Juan Pablo II.
fuente: «Año Cristiano» - AAVV, BAC, 2003
Estas biografías de santo son propiedad de El Testigo Fiel. Incluso cuando figura una fuente, esta ha sido tratada sólo como fuente, es decir que el sitio no copia completa y servilmente nada, sino que siempre se corrige y adapta. Por favor, al citar esta hagiografía, referirla con el nombre del sitio (El Testigo Fiel) y el siguiente enlace: http://www.eltestigofiel.org/lectura/santoral.php?idu=2901

20 de julio - San Elías.

20 de julio - San Elías.


Profeta.

Cuando sucedió, allá en el monte llamado Tabor, la Transfiguración de Jesucristo ante los tres discípulos predilectos Pedro, Juan y Santiago, dejándoles ver por un momento su Gloria, allá apareció Elías entre los invitados junto a otro peregrino de la montaña que se llamaba Moisés; los discípulos los veían conversando familiarmente con Cristo; entre los tres comentaban cosas sobre los acontecimientos de la próxima Pasión.

Ya sabían cosas de él; las habían escuchado con frecuencia en la sinagoga de los sábados; incluso los más viejos del lugar afirmaban que en los últimos tiempos se hablaba de Elías más que en otras épocas; no hacía mucho, la gente llegó a confundir a aquel Bautista que realizaba su carismática predicación en el río Jordán con Elías; los mismos príncipes de los sacerdotes habían mandado a unos comisionados para que investigaran si Juan era el Mesías tan esperado y, al obtener una respuesta negativa, intuyeron que se trataba de alguna otra persona importante y hasta le preguntaron si era una especie de reencarnación de Elías o una aparición suya, puesto que se hablaba de que el gran profeta tendría que venir en los tiempos últimos.

¿Qué quién fue este personaje?
Los judíos de todos los lugares conocían bien sus portentosas obras que fueron parte de su misión. Había nacido en torno al año 900 antes de Cristo, cuando ya se había consumado la división cismática político-religiosa del Pueblo de Dios que quedó seccionado en el Reino del Norte -con capital en Samaría- y el Reino del Sur -con capital en Jerusalén-, después de la asamblea que tuvieron en el 931, en Siquén. En el reino del norte se llama desde entonces Israel y el del sur Judá. Cuando Elías ejerce su profetismo por encargo de Dios, reina en Israel Ajab; pero se ha casado con la cruel Jezabel, hija de Ittobaal el rey de Tiro y Sidón, que ha traído a Samaría a sus profetas y dioses fenicios, levantado un templo a los baales y ha perseguido hasta el aniquilamiento a los profetas del verdadero y único Dios, Yahwé.

Elías o Eliyahú, que quiere decir "Dios es mi confianza", es fuerte y claro con el rey Ajab. Le dirá que por haberse apartado de Yahwé y por haber torcido sus ojos a los dioses falsos ya lleva su reino sufriendo años la sequía que ha mandado Elías; hace años que los campos se han olvidado de las cosechas, los veneros están agostados y los animales se mueren; los hombres tienen labios resecos y Samaría entera sufre el azote de Dios.

Profeta fuerte y claro con el pueblo prevaricador. "¿Hasta cuándo cojearéis entre dos muletas?" les dice, recriminándoles por mantenerse dubitativos y negligentes entre Yahwé y los baales. Tiene que convencerles con un prodigio: Reunidos los cuatrocientos cincuenta profetas de Baal y él solo en lid sobrenatural para dilucidar ante el pueblo dónde está la verdad; dos novillos descuartizados dispuestos sobre el monte para el sacrificio; los profetas de los baales danzarán, cantarán, gritarán, implorarán, se harán incisiones sangrientas y entrarán en trance sin éxito; Elías invocará con sencillez al Dios de Israel y de Judá y vendrá de inmediato un fuego del cielo que hará en un instante cenizas a las víctimas y a las piedras por más que antes hubieran sido empapadas en agua.

Con los intereses de Yahwéh es fuerte y claro por encima de todo. Los cuatrocientos cincuenta profetas de los falsos dioses son pasados a cuchillo junto al torrente Cisón. Ni uno sólo escapó.

Convertido ya el pueblo al buen Dios no hace falta que continúe el castigo. Viene el agua como llega la persecución de la vengativa Jezabel que obliga a huir a Elías al desierto donde, cansado y agotado el profeta, pide ya la llegada de su fin bajo la retama. Como el desierto tiene reminiscencias de lugar encontradizo con Dios, le viene el encargo de reponer fuerzas porque el camino a recorrer es aún largo para Elías. Hace falta ungir a Yehú para rey de Israel y preparar a Eliseo como sucesor en el profetismo.

Aún tuvieron tiempo para ver al hombre de Dios pasar andando el río Jordán golpeado con su manto.

¡Cuánto debió ser el poder que Dios dio a Elías cuando Eliseo se conformaba sólo con dos tercios de él para desempeñar su propia misión! Y lo tendrá al ver el rapto de su maestro al cielo en aquel carro de fuego.  


Fuente:  http://www.es.catholic.net/santoral/articulo.php?id=516