15 de julio - Otros Santos y Beatos.
Santos Eutropio, Zósima y Bonosa, mártires
En Porto Romano, santos
Eutropio, Zósima y Bonosa, mártires (s. IV).
San Félix, obispo
y mártir
En Cartago, en la vía llamada de los
Escilitanos, en la basílica de Fausto, inhumación de san Félix,
obispo de Tibiuca y mártir, que a la orden del
procurador Magniliano para que arrojase al fuego los libros de
la Sagrada Escritura, respondió que prefería ser abrasado él antes
que quemarlos, por lo que el procurador Anulino mandó que
le atravesaran con una espada (303).
Santos Catulino y compañeros,
mártires
En Cartago también, conmemoración de los santos Catulino, diácono
y mártir, alabado por san Agustín en un sermón al
pueblo, y demás santos mártires que descansan en la basílica
de Fausto (303).
Santos Felipe y diez niños, mártires
En
Alejandría, ciudad de Egipto, santos mártires Felipe y diez niños
(c. s. IV).
San Abudemio, mártir
En la isla Ténedo,
en el Helesponto, san Abudemio, mártir (s. IV).
San Jacobo,
obispo
En Nísibe, en Mesopotamia, Jacobo, primer obispo de esta
ciudad, que intervino en el Concilio de Nicea y dirigió
su rebaño en paz, alimentándolo espiritualmente y defendiéndolo con energía
de los enemigos de la fe (338).
San Plequelmo, obispo
Cerca de Roermond, en la ribera del Mosa, en los
Países Bajos, san Plequelmo, obispo, oriundo de Nortumbria, que dedicó
su vida a dar a conocer a muchos las riquezas
de la fe en Cristo (c. 713).
San Gumberto, abad
En el monasterio de Ansbach, en Franconia, san Gumberto, abad,
que fundó este monasterio en una casa de campo de
su propiedad (c. 790).
San José, obispo y confesor
En
Tesalia, tránsito de san José, obispo de Tesalónica, hermano de
san Teodoro Studita, que durante su vida de monje compuso
muchos himnos y, promovido al episcopado, tuvo que sufrir pronto
muchos y crueles tormentos, pues se vio precisado a defender
la disciplina eclesiástica y las sagradas imágenes. Relegado a Tesalia,
murió de hambre (832).
San Atanasio, obispo y confesor
En
Nápoles, ciudad de la Campania, san Atanasio, obispo, a quien
las insidias de su impío sobrino Sergio hicieron sufrir mucho,
hasta verse incluso expulsado de su sede episcopal. Sumido en
la miseria, voló al cielo en Véroli, país de los
hérnicos (872).
Santos Ansuero y veintiocho compañeros, monjes y mártires
En Ratzeburg, de Schleswig-Hostein, en Germania, san Ansuero, abad y
mártir, lapidado con otros veintiocho monjes por los paganos de
Wendes, sublevados contra quienes predicaban el Evangelio (1066).
San David,
abad
En Västeras, en Suecia, san David, obispo, que, originario
de Inglaterra, abrazada la vida monástica como monje cluniacense fue
a predicar la fe cristiana a los suecos, y descansó
piadosamente, ya anciano, en el monasterio que él mismo había
fundado (c. 1082).
Beato Miguel Bernardo Marchand, presbítero y mártir
En el mar, ante la costa de Rochefort, beato Miguel
Bernardo Marchand, presbítero y mártir, que durante la Revolución Francesa
fue encarcelado en Rouen por ser sacerdote, siendo trasladado después
a una vieja nave, en la que enfermó y murió
(1794).
San Andrés Nguyên Kim Thông Nam (Nam Thuông), mártir
En la provincia de My Tho, en Cochinchina, san Andrés
Nguyên Kim Thông Nam (Nam Thuông), mártir, el cual, en
tiempo del emperador Tu Duc, por ser catequista fue primero
encarcelado y después desterrado, obligándole a caminar hacia el destierro
encadenado y cargado con un madero, por lo que murió
en el camino como auténtico mártir (1855).
Fuente: http://www.es.catholic.net/santoral/articulo.php?id=42743
Mostrando entradas con la etiqueta 07 - 15 de julio. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta 07 - 15 de julio. Mostrar todas las entradas
miércoles, 9 de julio de 2014
15 de julio - Beato Bernardo de Baden.
15 de julio - Beato Bernardo de Baden.
Laico.
En Montcallier, pueblo del Piamonte, beato Bernardo, marqués de Baden, que cuando se dirigía a Oriente para defender a los cristianos, ya que Constantinopla había sido conquistada por los enemigos, le sorprendió la muerte. + 1458. Montcallier, Italia Moncalieri, ciudad Medieval, no muy lejos de Turín, quizás la única en Italia para que el patrón de un príncipe alemán. Bernard hijo de Margrave de Baden James V y Catalina de Lotaringia, nació alrededor de 1428; Baden una región histórica del suroeste de Alemania, que se corresponde con el Bosque Negro y el centro de los cuales el más importante en la actualidad Baden, el margrave en la Edad Media, sin embargo, fue un título que corresponde a la de los marqueses, como los señores feudales alemán, que había confiado la defensa de las tierras fronterizas.
De Bernardo es poca información sobre su vida, se educó en la corte de Francia y el ejército comenzó bajo Francesco Sforza (1401-1466), líder de la empresa y en 1447 para servir a la República Ambrosiana, en la que los participantes Milán defensa de los ataques de los venecianos.
Sabemos que la promesa se había casado con María Magdalena, hija de Charles VII de Francia, pero parece que el matrimonio se celebró. Después de irse a la vida militar para elegir el cuerpo diplomático, adaptadas a su carácter pacífico y, a continuación, desempeñó sus actividades? al servicio de? Emperador Frederick III, dando para que en el trono de Baden, que se ha convertido en margrave después de la muerte de su padre, dejando la regencia a su hermano Carlos, para participar en misiones de paz a muchos de los principios de Europa en el momento.
En la caída de Constantinopla en 1453 fue enviado por el Emperador Frederick III en diversos tribunales de Francia e Italia, para forjar alianzas y para recaudar fondos necesarios para organizar una cruzada que se prepara contra los turcos.
Y en 'Ámbito de aplicación de estas misiones de la alta política en 1458 fue a Génova para un acuerdo, Flota genovesa alianza con los venecianos, en contra de los musulmanes, pero en Génova es la ciudad presa de una epidemia de peste, aunque no es aconsejable introducir, Bernardo quería cumplir su deber, sin embargo, estar infectado.
A pesar de estar enfermo y se reanuda su viaje para regresar a Baden todo el Piamonte, pero llegó a Moncalieri 15 de julio falleció en 1458 con Cuidado de los frailes franciscanos que Había acogido, supongo que la causa de la muerte de este joven príncipe de 30 años , no era la peste, pero las consecuencias de debilitamiento de la física, cuando se había pasado la fase aguda, si no infectados por el que no podía volver a la carretera, con la posibilidad ampliar la epidemia en otros lugares y la misma escolta.
Durante el solemne funeral que fueron exaltados el virto operador y un mensajero de la paz, y el primer milagro se produjo, con la curación inmediata de un moncalierese, gravemente enfermo en las piernas.
Fue enterrado en la iglesia de S. Maria della Scala y su tumba siguió experimentando muchos milagros, que hizo extensiva la veneración y la adoración del Santísimo en diferentes regiones de Europa.
Papa Clemente XIV el 16 de septiembre de 1769 confirma culto, y declarado patrono de la Gran Ducado de Baden, así como la diócesis de Friburgo, la ciudad? Moncalieri y el de Vic en la diócesis de Nancy en Francia.
Generalmente representada con el vestido armadura, el contacto con uno subasta, que el límite vi una cruz o una bandera. Moncalieri en los días anteriores a 15 de julio, el día de su celebración, la reserva un número de religiosas, trajes populares, recordando, con la procesión de Urna de Plata, que contiene las reliquias del Beato Bernardo II Margrave de Baden y su patrón
Laico.
En Montcallier, pueblo del Piamonte, beato Bernardo, marqués de Baden, que cuando se dirigía a Oriente para defender a los cristianos, ya que Constantinopla había sido conquistada por los enemigos, le sorprendió la muerte. + 1458. Montcallier, Italia Moncalieri, ciudad Medieval, no muy lejos de Turín, quizás la única en Italia para que el patrón de un príncipe alemán. Bernard hijo de Margrave de Baden James V y Catalina de Lotaringia, nació alrededor de 1428; Baden una región histórica del suroeste de Alemania, que se corresponde con el Bosque Negro y el centro de los cuales el más importante en la actualidad Baden, el margrave en la Edad Media, sin embargo, fue un título que corresponde a la de los marqueses, como los señores feudales alemán, que había confiado la defensa de las tierras fronterizas.
De Bernardo es poca información sobre su vida, se educó en la corte de Francia y el ejército comenzó bajo Francesco Sforza (1401-1466), líder de la empresa y en 1447 para servir a la República Ambrosiana, en la que los participantes Milán defensa de los ataques de los venecianos.
Sabemos que la promesa se había casado con María Magdalena, hija de Charles VII de Francia, pero parece que el matrimonio se celebró. Después de irse a la vida militar para elegir el cuerpo diplomático, adaptadas a su carácter pacífico y, a continuación, desempeñó sus actividades? al servicio de? Emperador Frederick III, dando para que en el trono de Baden, que se ha convertido en margrave después de la muerte de su padre, dejando la regencia a su hermano Carlos, para participar en misiones de paz a muchos de los principios de Europa en el momento.
En la caída de Constantinopla en 1453 fue enviado por el Emperador Frederick III en diversos tribunales de Francia e Italia, para forjar alianzas y para recaudar fondos necesarios para organizar una cruzada que se prepara contra los turcos.
Y en 'Ámbito de aplicación de estas misiones de la alta política en 1458 fue a Génova para un acuerdo, Flota genovesa alianza con los venecianos, en contra de los musulmanes, pero en Génova es la ciudad presa de una epidemia de peste, aunque no es aconsejable introducir, Bernardo quería cumplir su deber, sin embargo, estar infectado.
A pesar de estar enfermo y se reanuda su viaje para regresar a Baden todo el Piamonte, pero llegó a Moncalieri 15 de julio falleció en 1458 con Cuidado de los frailes franciscanos que Había acogido, supongo que la causa de la muerte de este joven príncipe de 30 años , no era la peste, pero las consecuencias de debilitamiento de la física, cuando se había pasado la fase aguda, si no infectados por el que no podía volver a la carretera, con la posibilidad ampliar la epidemia en otros lugares y la misma escolta.
Durante el solemne funeral que fueron exaltados el virto operador y un mensajero de la paz, y el primer milagro se produjo, con la curación inmediata de un moncalierese, gravemente enfermo en las piernas.
Fue enterrado en la iglesia de S. Maria della Scala y su tumba siguió experimentando muchos milagros, que hizo extensiva la veneración y la adoración del Santísimo en diferentes regiones de Europa.
Papa Clemente XIV el 16 de septiembre de 1769 confirma culto, y declarado patrono de la Gran Ducado de Baden, así como la diócesis de Friburgo, la ciudad? Moncalieri y el de Vic en la diócesis de Nancy en Francia.
Generalmente representada con el vestido armadura, el contacto con uno subasta, que el límite vi una cruz o una bandera. Moncalieri en los días anteriores a 15 de julio, el día de su celebración, la reserva un número de religiosas, trajes populares, recordando, con la procesión de Urna de Plata, que contiene las reliquias del Beato Bernardo II Margrave de Baden y su patrón
Fuente: Santiebeati.it
Traducción: Xavier Villalt
Traducción: Xavier Villalt
15 de julio - Beato Antonio Beszta-Borowski.
15 de julio - Beato Antonio Beszta-Borowski.
Sacerdote y Mártir.
Martirologio Romano: En el pueblo de Bielsk Podlaski, en Polonia, beato Antonio Beszta- Borowski, presbítero y mártir, que en tiempo de guerra fue hecho prisionero por los enemigos de la fe y fusilado después, descansando en la paz de Cristo. (1880-1943).
Nació en Borowskie Olki, Bialystok. Estudió en el seminario de Vilna. Fue ordenado sacerdote en 1904. Fue destinado a Vilna, Surwiliszki y Bielsk, fue luego nombrado canónigo honorario capitular de Pinsk, de cuya diócesis fue vicario general para el territorio de Bielsk Podlaski y sus contornos durante las ocupaciones soviética y alemana, sirviendo con gran celo a sacerdotes y seglares en tan difíciles circunstancias.
Fue arrestado junto con otros dos sacerdotes y 47 seglares, fueron llevados en camiones a un bosque cercano de Piliki, donde fueron fusilados por la Gestapo y enterrados en una fosa común.
Sacerdote y Mártir.
Martirologio Romano: En el pueblo de Bielsk Podlaski, en Polonia, beato Antonio Beszta- Borowski, presbítero y mártir, que en tiempo de guerra fue hecho prisionero por los enemigos de la fe y fusilado después, descansando en la paz de Cristo. (1880-1943).
Nació en Borowskie Olki, Bialystok. Estudió en el seminario de Vilna. Fue ordenado sacerdote en 1904. Fue destinado a Vilna, Surwiliszki y Bielsk, fue luego nombrado canónigo honorario capitular de Pinsk, de cuya diócesis fue vicario general para el territorio de Bielsk Podlaski y sus contornos durante las ocupaciones soviética y alemana, sirviendo con gran celo a sacerdotes y seglares en tan difíciles circunstancias.
Llevó una vida ejemplar, llena de espiritualidad y ascetismo, siendo
ejemplar y edificante su manera de celebrar la santa misa.
Fue arrestado junto con otros dos sacerdotes y 47 seglares, fueron llevados en camiones a un bosque cercano de Piliki, donde fueron fusilados por la Gestapo y enterrados en una fosa común.
Fuente: oremosjuntos.com
15 de julio - Beato Ceslao de Cracovia.
15 de julio - Beato Ceslao de Cracovia.
Presbítero Dominico.
Martirologio Romano: En Breslau, en Silesia, beato Ceslao, uno de los primeros presbíteros de la Orden de Predicadores, que trabajó por el reino de Dios en Silesia y en otras regiones de Polonia (1242).
Nacido en Polonia hacia el año de 1180, fue uno de los primeros frailes de la Orden de santo Domingo.
Acompañaba al obispo de Cracovia a Roma, junto con Jacinto de Polonia, cuando atraídos por la vida y costumbres del santo Padre Domingo ambos vistieron el hábito de nuestra Orden. Ceslao era ya presbítero de la colegiata de Santa María en Sandomierz cuando entró en la Orden.
Notable por sus virtudes apostólicas, celoso de la misión de predicar el Evangelio y recorriendo a pie toda Silesia, ayudó a extender la Orden y tomó parte en la fundación de la provincia de Polonia, de la que fue provincial, especialmente del convento de Wroclaw (Breslavia).
Murió el 15 de julio de 1242. Sus reliquias se han conservado en Wroclaw, en una capilla que resultó intacta durante la segunda guerra mundial.
Clemente XI confirmé su culto el día 27 de agosto de 1712.
Fuente: http://www.es.catholic.net/santoral/articulo.php?id=37811
Presbítero Dominico.
Martirologio Romano: En Breslau, en Silesia, beato Ceslao, uno de los primeros presbíteros de la Orden de Predicadores, que trabajó por el reino de Dios en Silesia y en otras regiones de Polonia (1242).
Nacido en Polonia hacia el año de 1180, fue uno de los primeros frailes de la Orden de santo Domingo.
Acompañaba al obispo de Cracovia a Roma, junto con Jacinto de Polonia, cuando atraídos por la vida y costumbres del santo Padre Domingo ambos vistieron el hábito de nuestra Orden. Ceslao era ya presbítero de la colegiata de Santa María en Sandomierz cuando entró en la Orden.
Notable por sus virtudes apostólicas, celoso de la misión de predicar el Evangelio y recorriendo a pie toda Silesia, ayudó a extender la Orden y tomó parte en la fundación de la provincia de Polonia, de la que fue provincial, especialmente del convento de Wroclaw (Breslavia).
Murió el 15 de julio de 1242. Sus reliquias se han conservado en Wroclaw, en una capilla que resultó intacta durante la segunda guerra mundial.
Clemente XI confirmé su culto el día 27 de agosto de 1712.
Fuente: http://www.es.catholic.net/santoral/articulo.php?id=37811
15 de julio - San Pompilio María Pirrotti.
15 de julio - San Pompilio María Pirrotti.
Sacerdote Escolapio. Pompilio Maria Pioratti Nacido como Domenico Michele Giovan Battista Pioratti (Montecalvo Irpino, 29 de Septiembre de 1710- Campi Salentina, † 15 de Julio de 1766), fue un religioso italiano perteneciente a la Orden de las escuelas Pías (Escolapios o Piaristas). Es venerado como santo por la Iglesia Católica.
Biografía
Era hijo del noble Girolamo Pirotti y Orsola Bozzuti.
El 30 de septiembre, fue bautizado en la Iglesia Colegiata de la Asunción de Montecalvo Irpino (Avellino, Diocesis de Benevento), y se le dio el nombre de Domenico Michele Giovan Battista Pioratti. A los dieciocho años ingresó en la Orden de las Escuelas Pías (Escolapios), fundada por San José de Calasanz en 1617, tomó el nombre de Pompilio Maria, en memoria de su hermano muerto en el seminario. Maestro, sacerdote, predicador popular y de ejercicios espirituales, no siempre fue entendido por los superiores y la autoridad, se dirigió a las diversas regiones de Italia, producciendo de una amplia colección de cartas de dirección espiritual y confidencial.
El 2 de febrero 1727, tomó el hábito religioso de los Escolapios en el Noviciado de San Maria Caravaggio en Nápoles y al final del primer año de noviciado, obtuvo una dispensa del segundo año de libertad condicional, el 25 de marzo 1728, hizo la profesión solemne en Brindisi con los votos de pobreza, castidad, obediencia, y de educar a la juventud de acuerdo con la Regla de la Orden, cambiándose completamente el nombre en Pompilio María.
Desde Nápoles fue enviado a Chieti para continuar sus estudios en filosofía, pero cayó enfermo y a la esperanza que el cambio de clima lo beneficiaría, fue trasladado a Melfi (Potenza), donde continuó sus estudios con éxito sagrado y profano. En 1733, con la reputación de un teólogo y aún no de sacerdote, fue a Turi (Bari), dando inicio a la enseñanza de las letras y de educador de la juventud. Regresó al Reino de Nápoles, fue asignado a la Casa de los Escolapios en Campi Salentino (Lecce), como Maestro Superior y de novicios. Durante la hambruna distribuy "fettoline de pan" para los pobres. Propagador de la devoción al Sagrado Corazón de Jesús (él escribió la primera novena en Italia), la Eucaristía y la Virgen María, a quien llamó "Madre hermosa" difundió la práctica del Viacrucis. También se le llama el "mártir del confesionario". Pompilio murió el 15 de julio 1766 en el municipio de Salento.
Fuente: http://es.wikipedia.org/wiki/Pompilio
Sacerdote Escolapio. Pompilio Maria Pioratti Nacido como Domenico Michele Giovan Battista Pioratti (Montecalvo Irpino, 29 de Septiembre de 1710- Campi Salentina, † 15 de Julio de 1766), fue un religioso italiano perteneciente a la Orden de las escuelas Pías (Escolapios o Piaristas). Es venerado como santo por la Iglesia Católica.
Biografía
Era hijo del noble Girolamo Pirotti y Orsola Bozzuti.
El 30 de septiembre, fue bautizado en la Iglesia Colegiata de la Asunción de Montecalvo Irpino (Avellino, Diocesis de Benevento), y se le dio el nombre de Domenico Michele Giovan Battista Pioratti. A los dieciocho años ingresó en la Orden de las Escuelas Pías (Escolapios), fundada por San José de Calasanz en 1617, tomó el nombre de Pompilio Maria, en memoria de su hermano muerto en el seminario. Maestro, sacerdote, predicador popular y de ejercicios espirituales, no siempre fue entendido por los superiores y la autoridad, se dirigió a las diversas regiones de Italia, producciendo de una amplia colección de cartas de dirección espiritual y confidencial.
El 2 de febrero 1727, tomó el hábito religioso de los Escolapios en el Noviciado de San Maria Caravaggio en Nápoles y al final del primer año de noviciado, obtuvo una dispensa del segundo año de libertad condicional, el 25 de marzo 1728, hizo la profesión solemne en Brindisi con los votos de pobreza, castidad, obediencia, y de educar a la juventud de acuerdo con la Regla de la Orden, cambiándose completamente el nombre en Pompilio María.
Desde Nápoles fue enviado a Chieti para continuar sus estudios en filosofía, pero cayó enfermo y a la esperanza que el cambio de clima lo beneficiaría, fue trasladado a Melfi (Potenza), donde continuó sus estudios con éxito sagrado y profano. En 1733, con la reputación de un teólogo y aún no de sacerdote, fue a Turi (Bari), dando inicio a la enseñanza de las letras y de educador de la juventud. Regresó al Reino de Nápoles, fue asignado a la Casa de los Escolapios en Campi Salentino (Lecce), como Maestro Superior y de novicios. Durante la hambruna distribuy "fettoline de pan" para los pobres. Propagador de la devoción al Sagrado Corazón de Jesús (él escribió la primera novena en Italia), la Eucaristía y la Virgen María, a quien llamó "Madre hermosa" difundió la práctica del Viacrucis. También se le llama el "mártir del confesionario". Pompilio murió el 15 de julio 1766 en el municipio de Salento.
Fuente: http://es.wikipedia.org/wiki/Pompilio
15 de julio - San Vladimiro I de Kiev.
15 de julio - San Vladimiro I de Kiev.
Príncipe.
San Vladimiro Sviatoslávich el Grande (en ucraniano: Володимир Святославич; en ruso: Владимир I Святославич, Владимир Красное Солнышко; en eslavo antiguo: Володимеръ Святославичь; Vladímir se castellaniza como Vladimiro) (958 — Monasterio de Bérestovo 1015) fue príncipe de Nóvgorod (970) y gran príncipe de Kiev (980-1015); se convirtió al Cristianismo (Iglesia ortodoxa) en 988, e inició la cristianización del Rus de Kiev. Era hijo del príncipe Sviatoslav I.
De acuerdo a la Crónica de Néstor, la crónica más temprana de la Rus de Kiev, su nombre real fue Volodímer (en ruso antiguo: Володимеръ). Dependiendo del idioma este nombre puede tener variaciones: en moderno ucraniano Volodýmyr (Володимир), en moderno ruso Vladímir (Влади́мир), en nórdico antiguo Valdamarr y en Nórdico moderno como Valdemar.
Llegada al trono.
Vladimiro fue el último hijo de Sviatoslav I de Kiev y Malusha, una esclava descrita en las leyendas como profeta que vivió hasta los 100 años y fue llevada al palacio desde su cueva para predecir el futuro. El hermano de Malusha, Dobrynya, fue el tutor de Vladimiro y un gran consejero. Sviatoslav designó a Vladimiro como gobernante de Nóvgorod, mientras que a Yaropolk, su hijo legítimo, le dio Kiev. Después de la muerte de Sviatoslav en el año 972, se desató una guerra entre Yaropolk y su hermano menor Oleg, regente de Drelinia, tierra de los drevlianos. En el año 977, Vladimiro visitó a Haakon Sigurdsson, gobernante de Noruega, y reclutó la mayor cantidad de guerreros vikingos que pudo para que le ayudaran a recuperar Nóvgorod. Al año siguiente, marchó contra Yaropolk.
En su camino a Kiev, envió embajadores a Rógvolod, el príncipe de Pólotsk, para pedir la mano de su hija Rogneda. La princesa rehusó casarse con él, pero Vladimiro atacó Pólotsk y tomó a Rogneda a la fuerza, Pólotsk resultó ser un lugar clave, junto con Smolensk, para la toma de Kiev en el año 980, cuando Vladimiro acusó a Yaropolk de traición y fue proclamado gobernante de la Rus de Kiev, o Principado de Kiev.
Su reinado.
Ya como regente del principado, Vladimiro continuó expandiendo sus territorios. En el año 981 conquistó numerosas ciudades ubicadas en lo que hoy es la Galicia ucraniana; en el año 983 tomó control de la zona que se encuentra entre Lituania y Polonia, además de construir muchas fortalezas y colonias alrededor de su reino.
A pesar de que el cristianismo había ganado muchos adeptos, Vladimiro permaneció como pagano, llegando a tener hasta 800 concubinas y numerosas esposas,2 erigiendo estatuas y templos paganos. Sin embargo, por consejo de sus allegados, Vladimiro envió a varios emisarios a estudiar las religiones de varios de los países vecinos que le habían pedido que se uniera a sus respectivas religiones. Finalmente se convirtió al cristianismo, debido a lo maravillados que quedaron sus emisarios al llegar a Constantinopla y ver los festivales que la Iglesia Bizantina había preparado para ellos. En el año 988, negoció la mano de la hermana del emperador Basilio II, Ana Porfirogéneta. Fue la primera boda realizada entre una princesa griega y un pagano, para lo cual Vladimiro fue bautizado antes de poder formalizar el matrimonio. El bautizo y el matrimonio le hicieron grandes cambios en su carácter. A su regreso a Kiev, derribó todos los monumentos paganos y construyó numerosas iglesias, entre ellas la Iglesia de la Dormición de la Virgen. Fue la primera iglesia de piedra de Kiev, y ordenó su construcción entre 989 y 996 por trabajadores bizantinos y locales para conmemorar el bautismo de la Rus de Kiev.
Sin embargo, existe otra versión sobre la conversión de Vladimiro al cristianismo. En el año 987, Bardas Skleros y Bardas Focas se rebelaron contra el emperador Basilio II. Los dos rebeldes unieron fuerzas por un tiempo, pero poco después Bardas Phocas se autoproclamó emperador. Basilio pidió a la Rus de Kiev ayuda, aunque en esa época se consideraban enemigos. Vladimiro accedió a cambio de la mano de su hermana, y aceptó convertirse al cristianismo ortodoxo. Cuando los arreglos para la boda terminaron, Vladimiro envió 6 000 tropas al Imperio bizantino y pusieron fin a la revuelta.
Después de su matrimonio con Ana, formó un gran consejo con sus más cercanos consejeros, además de sus 12 hijos. Murió en Berestovo, cerca de Kiev; su cuerpo fue desmembrado y distribuido ente sus numerosas fundaciones sagradas y venerado como reliquia. Una de las universidades de Kiev lleva el nombre del personaje que cristianizó y civilizó la Rus de Kiev; la Orden de San Vladimiro se concede en Rusia y el Seminario Teológico Ortodoxo de San Vladimiro está localizado en Estados Unidos. Su día se celebra el 15 de julio.
Fuente: http://es.wikipedia.org/wiki/Vladimiro_I_de_Kiev
Príncipe.San Vladimiro Sviatoslávich el Grande (en ucraniano: Володимир Святославич; en ruso: Владимир I Святославич, Владимир Красное Солнышко; en eslavo antiguo: Володимеръ Святославичь; Vladímir se castellaniza como Vladimiro) (958 — Monasterio de Bérestovo 1015) fue príncipe de Nóvgorod (970) y gran príncipe de Kiev (980-1015); se convirtió al Cristianismo (Iglesia ortodoxa) en 988, e inició la cristianización del Rus de Kiev. Era hijo del príncipe Sviatoslav I.
De acuerdo a la Crónica de Néstor, la crónica más temprana de la Rus de Kiev, su nombre real fue Volodímer (en ruso antiguo: Володимеръ). Dependiendo del idioma este nombre puede tener variaciones: en moderno ucraniano Volodýmyr (Володимир), en moderno ruso Vladímir (Влади́мир), en nórdico antiguo Valdamarr y en Nórdico moderno como Valdemar.
Llegada al trono.
Vladimiro fue el último hijo de Sviatoslav I de Kiev y Malusha, una esclava descrita en las leyendas como profeta que vivió hasta los 100 años y fue llevada al palacio desde su cueva para predecir el futuro. El hermano de Malusha, Dobrynya, fue el tutor de Vladimiro y un gran consejero. Sviatoslav designó a Vladimiro como gobernante de Nóvgorod, mientras que a Yaropolk, su hijo legítimo, le dio Kiev. Después de la muerte de Sviatoslav en el año 972, se desató una guerra entre Yaropolk y su hermano menor Oleg, regente de Drelinia, tierra de los drevlianos. En el año 977, Vladimiro visitó a Haakon Sigurdsson, gobernante de Noruega, y reclutó la mayor cantidad de guerreros vikingos que pudo para que le ayudaran a recuperar Nóvgorod. Al año siguiente, marchó contra Yaropolk.
En su camino a Kiev, envió embajadores a Rógvolod, el príncipe de Pólotsk, para pedir la mano de su hija Rogneda. La princesa rehusó casarse con él, pero Vladimiro atacó Pólotsk y tomó a Rogneda a la fuerza, Pólotsk resultó ser un lugar clave, junto con Smolensk, para la toma de Kiev en el año 980, cuando Vladimiro acusó a Yaropolk de traición y fue proclamado gobernante de la Rus de Kiev, o Principado de Kiev.
Su reinado.
Ya como regente del principado, Vladimiro continuó expandiendo sus territorios. En el año 981 conquistó numerosas ciudades ubicadas en lo que hoy es la Galicia ucraniana; en el año 983 tomó control de la zona que se encuentra entre Lituania y Polonia, además de construir muchas fortalezas y colonias alrededor de su reino.
A pesar de que el cristianismo había ganado muchos adeptos, Vladimiro permaneció como pagano, llegando a tener hasta 800 concubinas y numerosas esposas,2 erigiendo estatuas y templos paganos. Sin embargo, por consejo de sus allegados, Vladimiro envió a varios emisarios a estudiar las religiones de varios de los países vecinos que le habían pedido que se uniera a sus respectivas religiones. Finalmente se convirtió al cristianismo, debido a lo maravillados que quedaron sus emisarios al llegar a Constantinopla y ver los festivales que la Iglesia Bizantina había preparado para ellos. En el año 988, negoció la mano de la hermana del emperador Basilio II, Ana Porfirogéneta. Fue la primera boda realizada entre una princesa griega y un pagano, para lo cual Vladimiro fue bautizado antes de poder formalizar el matrimonio. El bautizo y el matrimonio le hicieron grandes cambios en su carácter. A su regreso a Kiev, derribó todos los monumentos paganos y construyó numerosas iglesias, entre ellas la Iglesia de la Dormición de la Virgen. Fue la primera iglesia de piedra de Kiev, y ordenó su construcción entre 989 y 996 por trabajadores bizantinos y locales para conmemorar el bautismo de la Rus de Kiev.
Sin embargo, existe otra versión sobre la conversión de Vladimiro al cristianismo. En el año 987, Bardas Skleros y Bardas Focas se rebelaron contra el emperador Basilio II. Los dos rebeldes unieron fuerzas por un tiempo, pero poco después Bardas Phocas se autoproclamó emperador. Basilio pidió a la Rus de Kiev ayuda, aunque en esa época se consideraban enemigos. Vladimiro accedió a cambio de la mano de su hermana, y aceptó convertirse al cristianismo ortodoxo. Cuando los arreglos para la boda terminaron, Vladimiro envió 6 000 tropas al Imperio bizantino y pusieron fin a la revuelta.
Después de su matrimonio con Ana, formó un gran consejo con sus más cercanos consejeros, además de sus 12 hijos. Murió en Berestovo, cerca de Kiev; su cuerpo fue desmembrado y distribuido ente sus numerosas fundaciones sagradas y venerado como reliquia. Una de las universidades de Kiev lleva el nombre del personaje que cristianizó y civilizó la Rus de Kiev; la Orden de San Vladimiro se concede en Rusia y el Seminario Teológico Ortodoxo de San Vladimiro está localizado en Estados Unidos. Su día se celebra el 15 de julio.
Fuente: http://es.wikipedia.org/wiki/Vladimiro_I_de_Kiev
15 de julio - Beata Ana María Javouhey.
15 de julio - Beata Ana María Javouhey.
Fundadora.
Ana María Javouhey (Jallanges (Francia) 10 de noviembre de 1779 – 15 de julio de 1851) fue una religiosa católica francesa que fundó la Congregación de las Hermanas de San José de Cluny, la cual está dedicada a la atención de enfermos y a la educación de las niñas. Fue beatificada por el Papa Pio XII el 15 de octubre de 1950.
Junto con otras 7 religiosas fundó en 1805 el Instituto de San José de Cluny en Chalon-sur-Saône. La orden fue reconocida por el obispo de su diocesis en 1807. En 1812 tras la adquisición de un antiguo monasterio, la congregación se instaló en Cluny.
Su obra se extendió por diferentes territorios dependientes de Francia. En 1817 abrió un convento en las Islas Reunión, en 1821 en Senegal, en 1822 en Martinica y Guinea y en 1823 en Guadalupe.
En 1835 por petición del gobierno de Francia, se trasladó a Guinea para hacerse cargo de una colonia de 520 esclavos africanos a los que las autoridades deseaban instruir en los valores de la cultura europea y el cristianimo antes de concederles la libertad.
Volvió a Francia en 1843, debiendo hacer frente a nuevas dificultades, incluida la oposición de ciertos sectores eclesiasticos. La orden continuó se expansión y estableció nuevas casas en todo el mundo, India, Tahití, Madagascar etc, además de 30 fundaciones en Francia.
La causa para su canonización se inició el 11 de febrero de 1908, siendo beatificada el 15 de octubre de 1950 por el Papa Pio XII. Actualmente la Congregación de Hermanas de San José de Cluny tiene unas 3.000 hermanas distribuidas en más de 60 países, incluyendo España, Estados Unidos y Canadá.
Fuente: http://es.wikipedia.org/wiki/Ana_Mar%C3%ADa_de_Javohuey
Fundadora.
Ana María Javouhey (Jallanges (Francia) 10 de noviembre de 1779 – 15 de julio de 1851) fue una religiosa católica francesa que fundó la Congregación de las Hermanas de San José de Cluny, la cual está dedicada a la atención de enfermos y a la educación de las niñas. Fue beatificada por el Papa Pio XII el 15 de octubre de 1950.
Junto con otras 7 religiosas fundó en 1805 el Instituto de San José de Cluny en Chalon-sur-Saône. La orden fue reconocida por el obispo de su diocesis en 1807. En 1812 tras la adquisición de un antiguo monasterio, la congregación se instaló en Cluny.
Su obra se extendió por diferentes territorios dependientes de Francia. En 1817 abrió un convento en las Islas Reunión, en 1821 en Senegal, en 1822 en Martinica y Guinea y en 1823 en Guadalupe.
En 1835 por petición del gobierno de Francia, se trasladó a Guinea para hacerse cargo de una colonia de 520 esclavos africanos a los que las autoridades deseaban instruir en los valores de la cultura europea y el cristianimo antes de concederles la libertad.
Volvió a Francia en 1843, debiendo hacer frente a nuevas dificultades, incluida la oposición de ciertos sectores eclesiasticos. La orden continuó se expansión y estableció nuevas casas en todo el mundo, India, Tahití, Madagascar etc, además de 30 fundaciones en Francia.
La causa para su canonización se inició el 11 de febrero de 1908, siendo beatificada el 15 de octubre de 1950 por el Papa Pio XII. Actualmente la Congregación de Hermanas de San José de Cluny tiene unas 3.000 hermanas distribuidas en más de 60 países, incluyendo España, Estados Unidos y Canadá.
Fuente: http://es.wikipedia.org/wiki/Ana_Mar%C3%ADa_de_Javohuey
15 de julio - Beatos Ignacio de Azevedo y 39 Compañeros.
15 de julio - Beatos Ignacio de Azevedo y 39 Compañeros.
Mártires.
El beato Inácio de Azevedo S.I. (Oporto, 1527 - 1570) fue un padre portugués de la Compañía de Jesús.
Don Inácio de Azevedo de Athayde Abreu e Malafaia era hijo de D. Emanuel y Dña. Violante, descendiente de familias de nobleza portuguesa. A los 18 años se hizo administrador de los bienes familiares.
En 1548, después de un retiro en Coímbra, optó por la vida religiosa, ingresando en la Compañía de Jesús, donde se distinguió. Fue nombrado rector del Colegio Santo Antonio en Lisboa, antes aún de concluir el curso de Teología: tenía entonces sólo veintiséis años.
Concluido el curso, fue enviado a Braga, a fin de asesorar al obispo de la ciudad en la reforma de la Diócesis. El año de 1565, Francisco de Borja le confió la inspección de las Misiones de las Indias y del Brasil, tarea que le consumió cerca de tres años. En su informe, pidió recursos humanos, el santo le ordenó que reclutara, en Portugal y España, elementos para Brasil. Después de cinco meses de intensos preparativos religiosos, el 5 de junio de 1570, Inácio y 39 compañeros partieron a bordo del navío mercante «Santiago».
Durante el viaje, tras abandonar Madeira se ven perseguidos por piratas hugonotes, por ello se refugian en la isla canaria de San Miguel de La Palma, donde Ignacio tiene, entre la familia Monteverde, viejos amigos. Tras una estancia en Tazacorte donde los sacerdotes se integran completamente, trabajando con los vecinos del pago y celebrando eucaristías, embarcan en dirección a Santa Cruz de La Palma con la intención de más tarde retomar la ruta hacia el Brasil. Durante la travesía, muy cerca aún de las costas de Tazacorte, el barco fue capturado por el pirata hugonote Jacques Sourie, siendo el grupo martirizado el 15 de julio de 1570.
Estos Cuarenta mártires del Brasil o Mártires de Tazacorte fueron beatificados por el Papa Pío IX el 11 de mayo de 1854.
Fuente: http://es.wikipedia.org/wiki/Ignacio_de_Azevedo
Mártires.
El beato Inácio de Azevedo S.I. (Oporto, 1527 - 1570) fue un padre portugués de la Compañía de Jesús.
Don Inácio de Azevedo de Athayde Abreu e Malafaia era hijo de D. Emanuel y Dña. Violante, descendiente de familias de nobleza portuguesa. A los 18 años se hizo administrador de los bienes familiares.
En 1548, después de un retiro en Coímbra, optó por la vida religiosa, ingresando en la Compañía de Jesús, donde se distinguió. Fue nombrado rector del Colegio Santo Antonio en Lisboa, antes aún de concluir el curso de Teología: tenía entonces sólo veintiséis años.
Concluido el curso, fue enviado a Braga, a fin de asesorar al obispo de la ciudad en la reforma de la Diócesis. El año de 1565, Francisco de Borja le confió la inspección de las Misiones de las Indias y del Brasil, tarea que le consumió cerca de tres años. En su informe, pidió recursos humanos, el santo le ordenó que reclutara, en Portugal y España, elementos para Brasil. Después de cinco meses de intensos preparativos religiosos, el 5 de junio de 1570, Inácio y 39 compañeros partieron a bordo del navío mercante «Santiago».
Durante el viaje, tras abandonar Madeira se ven perseguidos por piratas hugonotes, por ello se refugian en la isla canaria de San Miguel de La Palma, donde Ignacio tiene, entre la familia Monteverde, viejos amigos. Tras una estancia en Tazacorte donde los sacerdotes se integran completamente, trabajando con los vecinos del pago y celebrando eucaristías, embarcan en dirección a Santa Cruz de La Palma con la intención de más tarde retomar la ruta hacia el Brasil. Durante la travesía, muy cerca aún de las costas de Tazacorte, el barco fue capturado por el pirata hugonote Jacques Sourie, siendo el grupo martirizado el 15 de julio de 1570.
Estos Cuarenta mártires del Brasil o Mártires de Tazacorte fueron beatificados por el Papa Pío IX el 11 de mayo de 1854.
Fuente: http://es.wikipedia.org/wiki/Ignacio_de_Azevedo
15 de julio - San Buenaventura.
15 de julio - San Buenaventura.
Obispo y Doctor de la Iglesia.
Juan da Fidanza, conocido como San Buenaventura (Bagnoregio, Toscana, Italia; 1218 - Lyon; 15 de julio de 1274) fue un santo y místico franciscano, obispo de Albano y cardenal italiano que participó en la elección del papa Gregorio X. Fue discípulo de Alejandro de Hales, y llegó a ser General de la Orden franciscana. Es Doctor de la Iglesia Católica.
Formación y primeros años.
Juan de Fidanza, que luego adoptó el nombre de Buenaventura, nació alrededor del año 1218. Algunos datan su nacimiento en este año y otros en 1221.
Se formó en la Orden de los Frailes Menores e impartió enseñanzas en la Universidad de París, en la cual estudió. Aunque rechazó ser arzobispo de York, hubo de aceptar la diócesis de Albano. En 1274 fue nombrado legado pontificio al concilio de Lyon. Participó activamente en los concilios de la época y destacó en los ataques a las herejías y en las críticas a los cismáticos. San Buenaventura representa a la escuela franciscana que, inspirándose en San Agustín, se opone al aristotelismo de los Dominicos, y sostiene que la filosofía y la razón no se encuentran en la base de la teología ni en la culminación del conocimiento de la divinidad, pero sí en el camino que conduce el alma hacia Dios.
Estudió filosofía y teología en París y, habiendo obtenido el grado de maestro, enseñó esas disciplinas a sus compañeros de la Orden franciscana. Fue elegido ministro general de su Orden.
Fue cardenal obispo de la diócesis de Albano, y murió en Lyon el año 1274. Escribió numerosas obras filosóficas y teológicas. Conocido como el «Doctor Seráfico» por sus escritos encendidos de fe y amor a Jesucristo.
Erudito y hombre de gran espiritualidad, de entre sus obras destacan un estudio sobre Pedro Lombardo (Comentario sobre las sentencias de Pedro Lombardo) y el Itinerarium mentis in Deum (Itinerario del alma hacia Dios). También escribió la vida de San Francisco.
Buenaventura, a quien la historia debía conocer con el nombre de «el doctor seráfico», enseñó teología y Sagrada Escritura en la Universidad de París, de 1248 a 1257. A su genio penetrante unía un juicio muy equilibrado, que le permitía ir al fondo de las cuestiones y dejar de lado todo lo superfluo para discernir todo lo esencial y poner al descubierto los sofismas de las opiniones erróneas. Nada tiene, pues, de extraño que el santo se haya distinguido en la filosofía y teología escolásticas. Buenaventura ofrecía todos los estudios a la gloria de Dios y a su propia santificación, sin confundir el fin con los medios y sin dejar que degenerara su trabajo en disipación y vana curiosidad.
Elección como superior general de los Franciscanos.
En 1257, Buenaventura fue elegido superior general de los Frailes Menores. No había cumplido aún los treinta y seis años y la orden estaba desgarrada por la división entre los que predicaban una severidad inflexible y los que pedían que se mitigase la regla original. Naturalmente, entre esos dos extremos, se situaban todas las otras interpretaciones. Los más rigoristas, a los que se conocía con el nombre de «los espirituales», habían caído en el error y en la desobediencia, con lo cual habían dado armas a los enemigos de la orden en la Universidad de París. El joven superior general escribió una carta a todos los provinciales para exigirles la perfecta observancia de la regla y la reforma de los relajados, pero sin caer en los excesos de los espirituales.
El primero de los cinco capítulos generales que presidió San Buenaventura, se reunió en Narbona en 1260. Ahí presentó una serie de declaraciones de las reglas que fueron adoptadas y ejercieron gran influencia sobre la vida de la orden, pero no lograron aplacar a los rigoristas. A instancias de los miembros del capítulo, San Buenaventura empezó a escribir la vida de San Francisco de Asís.
La manera en que llevó a cabo esa tarea, demuestra que estaba empapado de las virtudes del santo sobre el cual escribía. Santo Tomás de Aquino, que fue a visitar un día a Buenaventura cuando éste se ocupaba de escribir la biografía del «Pobrecillo de Asís,» le encontró en su celda sumido en la contemplación. En vez de interrumpirle, Santo Tomás se retiró, diciendo: «Dejemos a un santo trabajar por otro santo». La vida escrita por San Buenaventura, titulada La Leyenda Mayor, es una obra de gran importancia acerca de la vida de San Francisco, aunque el autor manifiesta en ella cierta tendencia a forzar la verdad histórica para emplearla como testimonio contra los que pedían la mitigación de la regla.
Nombramiento como cardenal.
San Buenaventura gobernó la orden de San Francisco durante diecisiete años y se le llama, con razón, el segundo fundador. En 1265, a la muerte de Godofredo de Ludham, el Papa Clemente IV trató de nombrar a San Buenaventura arzobispo de York, pero el santo consiguió disuadirle de ello. Sin embargo, al año siguiente, el Beato Gregorio X le nombró cardenal obispo de Albano, ordenándole aceptar el cargo por obediencia y le llamó inmediatamente a Roma. Los legados pontificios le esperaban con el capelo y las otras insignias de su dignidad. Según se cuenta, fueron a su encuentro hasta cerca de Florencia y le hallaron en el convento franciscano de Mugello, lavando los platos. Como Buenaventura tenía las manos sucias, rogó a los legados que colgasen el capelo en la rama de un árbol y que se paseasen un poco por el huerto hasta que terminase su tarea. Sólo entonces San Buenaventura tomó el capelo y fue a presentar a los legados los honores debidos.
Gregorio X encomendó a San Buenaventura la preparación de los temas que se iban a tratar en el Concilio ecuménico de Lyon, acerca de la unión con los griegos ortodoxos, pues el emperador Miguel Paleólogo había propuesto la unión a Clemente IV. Los más distinguidos teólogos de la Iglesia asistieron a dicho Concilio. Como se sabe, Santo Tomás de Aquino murió cuando se dirigía a él. San Buenaventura fue, sin duda, el personaje más notable de la asamblea. Llegó a Lyon con el Papa, varios meses antes de la apertura del Concilio. Entre la segunda y la tercera sesión reunió el capítulo general de su orden y renunció al cargo de superior general. Cuando llegaron los delegados griegos, el santo inició las conversaciones con ellos y la unión con Roma se llevó a cabo. En acción de gracias, el Papa cantó la misa el día de la fiesta de San Pedro y San Pablo. La epístola, el evangelio y el credo se cantaron en latín y en griego y San Buenaventura predicó en la ceremonia.
Muerte.
El Doctor Seráfico murió durante las celebraciones, la noche del 14 al 15 de julio. Ello le ahorró la pena de ver a Constantinopla rechazar la unión por la que tanto había trabajado. Pedro de Tarantaise, el dominico que ciñó más tarde la tiara pontificia con el nombre de Inocencio V, predicó el panegírico de San Buenaventura y dijo en él: «Cuantos conocieron a Buenaventura le respetaron y le amaron. Bastaba simplemente con oírle predicar para sentirse movido a tomarle por consejero, porque era un hombre afable, cortés, humilde, cariñoso, compasivo, prudente, casto y adornado de todas las virtudes.»
No contento con transformar el estudio en una prolongación de la plegaria, consagraba gran parte de su tiempo a la oración propiamente dicha, convencido de que ésa era la clave de la vida espiritual. Porque, como lo enseña San Pablo, sólo el Espíritu de Dios puede hacernos penetrar sus secretos designios y grabar sus palabras en nuestros corazones.
Tan grande era la pureza e inocencia del santo que su maestro, Alejandro de Hales, afirmaba que «parecía que no había pecado en Adán». El rostro de Buenaventura reflejaba el gozo, fruto de la paz en que su alma vivía. Como el mismo santo escribió, «el gozo espiritual es la mejor señal de que la gracia habita en un alma».
El santo no veía en sí más que faltas e imperfecciones y, por humildad, se abstenía algunas veces de recibir la comunión, por más que su alma ansiaba unirse al objeto de su amor y acercarse a la fuente de la gracia. Pero un milagro de Dios permitió a San Buenaventura superar tales escrúpulos. Las actas de canonización lo narran así: «Desde hacía varios días no se atrevía a acercarse al banquete celestial».
Pero, cierta vez en que asistía a la Misa y meditaba sobre la Pasión del Señor, Nuestro Salvador, para premiar su humildad y su amor, hizo que un ángel tomara de las manos del sacerdote una parte de la hostia consagrada y la depositara en su boca.
A partir de entonces, Buenaventura comulgó sin ningún escrúpulo y encontró en la santa Comunión una fuente de gozo y de gracias. El santo se preparó a recibir el sacerdocio con severos ayunos y largas horas de oración, pues su gran humildad le hacía acercarse con temor y temblor a esa altísima dignidad. La Iglesia recomienda a todos los fieles la oración que el santo compuso para después de la misa y que comienza así: Transfige, dulcissime Domine Jesu...
Celo por las almas.
Buenaventura se entregó con entusiasmo a la tarea de cooperar a la salvación de sus prójimos, como lo exigía la gracia del sacerdocio. La energía con que predicaba la palabra de Dios encendía los corazones de sus oyentes; cada una de sus palabras estaba dictada por un ardiente amor. Durante los años que, pasó en París, compuso una de sus obras más conocidas, el Comentario sobre las Sentencias de Pedro Lombardo, que constituye una verdadera suma de teología escolástica. El Papa Sixto IV, refiriéndose a esa obra, dijo que «la manera como se expresa sobre la teología, indica que el Espíritu Santo hablaba por su boca».
Defensa de la doctrina franciscana.
Los violentos ataques de algunos de los profesores de la Universidad de París contra los franciscanos perturbaron la paz de los años que Buenaventura pasó en esa ciudad. Tales ataques se debían, en gran parte, a la envidia que provocaban los éxitos pastorales y académicos de los hijos de San Francisco ya que la santa vida de los frailes resultaba un reproche constante a la mundana existencia de otros profesores. El líder de los que se oponían a los franciscanos era Guillermo de Saint Amour, quien atacó violentamente a San Buenaventura en una obra titulada Los peligros de los últimos tiempos.
Éste tuvo que suspender sus clases durante algún tiempo y contestó a los ataques con un tratado sobre la pobreza evangélica, con el título de Sobre la pobreza de Cristo. El Papa Alejandro IV nombró a una comisión de cardenales para que examinasen el asunto en Anagni, con el resultado de que fue quemado públicamente el libro de Guillermo de Saint Amour, fueron devueltas sus cátedras a los hijos de San Francisco y fue ordenado el silencio a sus enemigos. Un año más tarde, en 1257, San Buenaventura y Santo Tomás de Aquino recibieron juntos el título de doctores.
Escritos.
San Buenaventura escribió un tratado Sobre la vida de perfección, destinado a la Beata Isabel, hermana de San Luis IX de Francia y a las Clarisas Pobres del convento de Longchamps. Otras de sus principales obras místicas son el Soliloquio y el tratado Sobre el triple camino. Es conmovedor el amor que respira cada una de las palabras de San Buenaventura.
Juan Gerson, el erudito y devoto canciller de la Universidad de París. escribe a propósito de sus obras:
Como dice en un escrito, «Dios, todos los espíritus gloriosos y toda la familia del Rey Celestial nos esperan y desean que vayamos a reunirnos con ellos. ¡Es imposible que no se anhele ser admitido en tan dulce compañía! Pero quien en este valle de lágrimas no haya tratado de vivir con el deseo del cielo, elevándose constantemente sobre las cosas visibles, tendrá vergüenza al comparecer a la presencia de la corte celestial.» Según el santo, la perfección cristiana, más que en el heroísmo de la vida religiosa, consiste en hacer bien las acciones más ordinarias.
He aquí sus propias palabras: «La perfección del cristiano consiste en hacer perfectamente las cosas ordinarias. La fidelidad en las cosas pequeñas es una virtud heroica». En efecto, tal fidelidad constituye una constante crucifixión del amor propio, un sacrificio total de la libertad, del tiempo y de los afectos y, por ello mismo, establece el reino de la gracia en el alma. El mejor ejemplo que puede darse de la estima en que San Buenaventura tenía la fidelidad en las cosas pequeñas, es la anécdota que se cuenta de él y del Beato Gil de Asís (23 de abril).
Casi quinientos sermones de Benaventura se han conservado, la mayor parte de ellos anotados por sus oyentes.
La autoridad al servicio.
Se cuenta que, como superior general, fue un día a visitar el convento Foligno. Cierto frailecillo tenía muchas ganas de hablar con él, pero era tímido para atreverse. Pero, en cuanto partió San Buenaventura, el frailecillo cayó en la cuenta de la oportunidad que había perdido y echó correr tras él y le rogó que le escuchase un instante. El santo accedió inmediatamente y tuvo una larga conversación con él, a la vera del camino. Cuando el frailecillo partió de vuelta al convento, lleno de consuelo, San Buenaventura observó ciertas muestras de impaciencia entre los miembros de su comitiva y les dijo sonriendo:
Fuente: http://es.wikipedia.org/wiki/Buenaventura_de_Fidanza
Obispo y Doctor de la Iglesia.
Juan da Fidanza, conocido como San Buenaventura (Bagnoregio, Toscana, Italia; 1218 - Lyon; 15 de julio de 1274) fue un santo y místico franciscano, obispo de Albano y cardenal italiano que participó en la elección del papa Gregorio X. Fue discípulo de Alejandro de Hales, y llegó a ser General de la Orden franciscana. Es Doctor de la Iglesia Católica.
Formación y primeros años.
Juan de Fidanza, que luego adoptó el nombre de Buenaventura, nació alrededor del año 1218. Algunos datan su nacimiento en este año y otros en 1221.
Se formó en la Orden de los Frailes Menores e impartió enseñanzas en la Universidad de París, en la cual estudió. Aunque rechazó ser arzobispo de York, hubo de aceptar la diócesis de Albano. En 1274 fue nombrado legado pontificio al concilio de Lyon. Participó activamente en los concilios de la época y destacó en los ataques a las herejías y en las críticas a los cismáticos. San Buenaventura representa a la escuela franciscana que, inspirándose en San Agustín, se opone al aristotelismo de los Dominicos, y sostiene que la filosofía y la razón no se encuentran en la base de la teología ni en la culminación del conocimiento de la divinidad, pero sí en el camino que conduce el alma hacia Dios.
Estudió filosofía y teología en París y, habiendo obtenido el grado de maestro, enseñó esas disciplinas a sus compañeros de la Orden franciscana. Fue elegido ministro general de su Orden.
Fue cardenal obispo de la diócesis de Albano, y murió en Lyon el año 1274. Escribió numerosas obras filosóficas y teológicas. Conocido como el «Doctor Seráfico» por sus escritos encendidos de fe y amor a Jesucristo.
Erudito y hombre de gran espiritualidad, de entre sus obras destacan un estudio sobre Pedro Lombardo (Comentario sobre las sentencias de Pedro Lombardo) y el Itinerarium mentis in Deum (Itinerario del alma hacia Dios). También escribió la vida de San Francisco.
Buenaventura, a quien la historia debía conocer con el nombre de «el doctor seráfico», enseñó teología y Sagrada Escritura en la Universidad de París, de 1248 a 1257. A su genio penetrante unía un juicio muy equilibrado, que le permitía ir al fondo de las cuestiones y dejar de lado todo lo superfluo para discernir todo lo esencial y poner al descubierto los sofismas de las opiniones erróneas. Nada tiene, pues, de extraño que el santo se haya distinguido en la filosofía y teología escolásticas. Buenaventura ofrecía todos los estudios a la gloria de Dios y a su propia santificación, sin confundir el fin con los medios y sin dejar que degenerara su trabajo en disipación y vana curiosidad.
Elección como superior general de los Franciscanos.
En 1257, Buenaventura fue elegido superior general de los Frailes Menores. No había cumplido aún los treinta y seis años y la orden estaba desgarrada por la división entre los que predicaban una severidad inflexible y los que pedían que se mitigase la regla original. Naturalmente, entre esos dos extremos, se situaban todas las otras interpretaciones. Los más rigoristas, a los que se conocía con el nombre de «los espirituales», habían caído en el error y en la desobediencia, con lo cual habían dado armas a los enemigos de la orden en la Universidad de París. El joven superior general escribió una carta a todos los provinciales para exigirles la perfecta observancia de la regla y la reforma de los relajados, pero sin caer en los excesos de los espirituales.
El primero de los cinco capítulos generales que presidió San Buenaventura, se reunió en Narbona en 1260. Ahí presentó una serie de declaraciones de las reglas que fueron adoptadas y ejercieron gran influencia sobre la vida de la orden, pero no lograron aplacar a los rigoristas. A instancias de los miembros del capítulo, San Buenaventura empezó a escribir la vida de San Francisco de Asís.
La manera en que llevó a cabo esa tarea, demuestra que estaba empapado de las virtudes del santo sobre el cual escribía. Santo Tomás de Aquino, que fue a visitar un día a Buenaventura cuando éste se ocupaba de escribir la biografía del «Pobrecillo de Asís,» le encontró en su celda sumido en la contemplación. En vez de interrumpirle, Santo Tomás se retiró, diciendo: «Dejemos a un santo trabajar por otro santo». La vida escrita por San Buenaventura, titulada La Leyenda Mayor, es una obra de gran importancia acerca de la vida de San Francisco, aunque el autor manifiesta en ella cierta tendencia a forzar la verdad histórica para emplearla como testimonio contra los que pedían la mitigación de la regla.
Nombramiento como cardenal.
San Buenaventura gobernó la orden de San Francisco durante diecisiete años y se le llama, con razón, el segundo fundador. En 1265, a la muerte de Godofredo de Ludham, el Papa Clemente IV trató de nombrar a San Buenaventura arzobispo de York, pero el santo consiguió disuadirle de ello. Sin embargo, al año siguiente, el Beato Gregorio X le nombró cardenal obispo de Albano, ordenándole aceptar el cargo por obediencia y le llamó inmediatamente a Roma. Los legados pontificios le esperaban con el capelo y las otras insignias de su dignidad. Según se cuenta, fueron a su encuentro hasta cerca de Florencia y le hallaron en el convento franciscano de Mugello, lavando los platos. Como Buenaventura tenía las manos sucias, rogó a los legados que colgasen el capelo en la rama de un árbol y que se paseasen un poco por el huerto hasta que terminase su tarea. Sólo entonces San Buenaventura tomó el capelo y fue a presentar a los legados los honores debidos.
Gregorio X encomendó a San Buenaventura la preparación de los temas que se iban a tratar en el Concilio ecuménico de Lyon, acerca de la unión con los griegos ortodoxos, pues el emperador Miguel Paleólogo había propuesto la unión a Clemente IV. Los más distinguidos teólogos de la Iglesia asistieron a dicho Concilio. Como se sabe, Santo Tomás de Aquino murió cuando se dirigía a él. San Buenaventura fue, sin duda, el personaje más notable de la asamblea. Llegó a Lyon con el Papa, varios meses antes de la apertura del Concilio. Entre la segunda y la tercera sesión reunió el capítulo general de su orden y renunció al cargo de superior general. Cuando llegaron los delegados griegos, el santo inició las conversaciones con ellos y la unión con Roma se llevó a cabo. En acción de gracias, el Papa cantó la misa el día de la fiesta de San Pedro y San Pablo. La epístola, el evangelio y el credo se cantaron en latín y en griego y San Buenaventura predicó en la ceremonia.
Muerte.
El Doctor Seráfico murió durante las celebraciones, la noche del 14 al 15 de julio. Ello le ahorró la pena de ver a Constantinopla rechazar la unión por la que tanto había trabajado. Pedro de Tarantaise, el dominico que ciñó más tarde la tiara pontificia con el nombre de Inocencio V, predicó el panegírico de San Buenaventura y dijo en él: «Cuantos conocieron a Buenaventura le respetaron y le amaron. Bastaba simplemente con oírle predicar para sentirse movido a tomarle por consejero, porque era un hombre afable, cortés, humilde, cariñoso, compasivo, prudente, casto y adornado de todas las virtudes.»
Doctrina.
La oración.No contento con transformar el estudio en una prolongación de la plegaria, consagraba gran parte de su tiempo a la oración propiamente dicha, convencido de que ésa era la clave de la vida espiritual. Porque, como lo enseña San Pablo, sólo el Espíritu de Dios puede hacernos penetrar sus secretos designios y grabar sus palabras en nuestros corazones.
Tan grande era la pureza e inocencia del santo que su maestro, Alejandro de Hales, afirmaba que «parecía que no había pecado en Adán». El rostro de Buenaventura reflejaba el gozo, fruto de la paz en que su alma vivía. Como el mismo santo escribió, «el gozo espiritual es la mejor señal de que la gracia habita en un alma».
El santo no veía en sí más que faltas e imperfecciones y, por humildad, se abstenía algunas veces de recibir la comunión, por más que su alma ansiaba unirse al objeto de su amor y acercarse a la fuente de la gracia. Pero un milagro de Dios permitió a San Buenaventura superar tales escrúpulos. Las actas de canonización lo narran así: «Desde hacía varios días no se atrevía a acercarse al banquete celestial».
Pero, cierta vez en que asistía a la Misa y meditaba sobre la Pasión del Señor, Nuestro Salvador, para premiar su humildad y su amor, hizo que un ángel tomara de las manos del sacerdote una parte de la hostia consagrada y la depositara en su boca.
A partir de entonces, Buenaventura comulgó sin ningún escrúpulo y encontró en la santa Comunión una fuente de gozo y de gracias. El santo se preparó a recibir el sacerdocio con severos ayunos y largas horas de oración, pues su gran humildad le hacía acercarse con temor y temblor a esa altísima dignidad. La Iglesia recomienda a todos los fieles la oración que el santo compuso para después de la misa y que comienza así: Transfige, dulcissime Domine Jesu...
Celo por las almas.
Buenaventura se entregó con entusiasmo a la tarea de cooperar a la salvación de sus prójimos, como lo exigía la gracia del sacerdocio. La energía con que predicaba la palabra de Dios encendía los corazones de sus oyentes; cada una de sus palabras estaba dictada por un ardiente amor. Durante los años que, pasó en París, compuso una de sus obras más conocidas, el Comentario sobre las Sentencias de Pedro Lombardo, que constituye una verdadera suma de teología escolástica. El Papa Sixto IV, refiriéndose a esa obra, dijo que «la manera como se expresa sobre la teología, indica que el Espíritu Santo hablaba por su boca».
Defensa de la doctrina franciscana.
Los violentos ataques de algunos de los profesores de la Universidad de París contra los franciscanos perturbaron la paz de los años que Buenaventura pasó en esa ciudad. Tales ataques se debían, en gran parte, a la envidia que provocaban los éxitos pastorales y académicos de los hijos de San Francisco ya que la santa vida de los frailes resultaba un reproche constante a la mundana existencia de otros profesores. El líder de los que se oponían a los franciscanos era Guillermo de Saint Amour, quien atacó violentamente a San Buenaventura en una obra titulada Los peligros de los últimos tiempos.
Éste tuvo que suspender sus clases durante algún tiempo y contestó a los ataques con un tratado sobre la pobreza evangélica, con el título de Sobre la pobreza de Cristo. El Papa Alejandro IV nombró a una comisión de cardenales para que examinasen el asunto en Anagni, con el resultado de que fue quemado públicamente el libro de Guillermo de Saint Amour, fueron devueltas sus cátedras a los hijos de San Francisco y fue ordenado el silencio a sus enemigos. Un año más tarde, en 1257, San Buenaventura y Santo Tomás de Aquino recibieron juntos el título de doctores.
Escritos.
San Buenaventura escribió un tratado Sobre la vida de perfección, destinado a la Beata Isabel, hermana de San Luis IX de Francia y a las Clarisas Pobres del convento de Longchamps. Otras de sus principales obras místicas son el Soliloquio y el tratado Sobre el triple camino. Es conmovedor el amor que respira cada una de las palabras de San Buenaventura.
Juan Gerson, el erudito y devoto canciller de la Universidad de París. escribe a propósito de sus obras:
A mi modo de ver, entre todos los doctores católicos, Eustaquio (porque así podemos traducir el nombre de Buenaventura) es el que más ilustra la inteligencia y enciende al mismo tiempo el corazón. En particular, el Breviloquium Itinerarium mentis in Deum están compuestos con tanto arte, fuerza y concisión, que ningún otro escrito puede aventajarlos.Y en otro libro, comenta:
Me parece que las obras de Buenaventura son las más aptas para la instrucción de los fieles, por su solidez, ortodoxia y espíritu de devoción. Buenaventura se guarda cuanto puede de los vanos adornos y no trata de cuestiones de lógica o física ajenas a la materia. No existe doctrina más sublime, más divina y más religiosa que la suya.Estas palabras se aplican sobre todo, a los tratados espirituales que reproducen sus meditaciones frecuentes sobre las delicias del cielo y sus esfuerzos por despertar en los cristianos el mismo deseo de la gloria que a él le animaba.
Como dice en un escrito, «Dios, todos los espíritus gloriosos y toda la familia del Rey Celestial nos esperan y desean que vayamos a reunirnos con ellos. ¡Es imposible que no se anhele ser admitido en tan dulce compañía! Pero quien en este valle de lágrimas no haya tratado de vivir con el deseo del cielo, elevándose constantemente sobre las cosas visibles, tendrá vergüenza al comparecer a la presencia de la corte celestial.» Según el santo, la perfección cristiana, más que en el heroísmo de la vida religiosa, consiste en hacer bien las acciones más ordinarias.
He aquí sus propias palabras: «La perfección del cristiano consiste en hacer perfectamente las cosas ordinarias. La fidelidad en las cosas pequeñas es una virtud heroica». En efecto, tal fidelidad constituye una constante crucifixión del amor propio, un sacrificio total de la libertad, del tiempo y de los afectos y, por ello mismo, establece el reino de la gracia en el alma. El mejor ejemplo que puede darse de la estima en que San Buenaventura tenía la fidelidad en las cosas pequeñas, es la anécdota que se cuenta de él y del Beato Gil de Asís (23 de abril).
Casi quinientos sermones de Benaventura se han conservado, la mayor parte de ellos anotados por sus oyentes.
La autoridad al servicio.
Se cuenta que, como superior general, fue un día a visitar el convento Foligno. Cierto frailecillo tenía muchas ganas de hablar con él, pero era tímido para atreverse. Pero, en cuanto partió San Buenaventura, el frailecillo cayó en la cuenta de la oportunidad que había perdido y echó correr tras él y le rogó que le escuchase un instante. El santo accedió inmediatamente y tuvo una larga conversación con él, a la vera del camino. Cuando el frailecillo partió de vuelta al convento, lleno de consuelo, San Buenaventura observó ciertas muestras de impaciencia entre los miembros de su comitiva y les dijo sonriendo:
Hermanos míos, perdonadme, pero tenía que cumplir con mi deber, porque soy a la vez superior y siervo y ese frailecillo es, a la vez, mi hermano y mi amo. La regla nos dice:Tal era el espíritu con que el santo gobernaba su orden. Cuando se le había confiado el cargo de superior general, pronunció estas palabras:
«Los superiores deben recibir a los hermanos con caridad y bondad y portarse con ellos como si fuesen sus siervos, porque los superiores, son, en verdad, los siervos de todos los hermanos».
Así pues, como superior y siervo, estaba yo obligado a ponerme a la disposición de ese frailecillo, que es mi amo, y a tratar de ayudarle lo mejor posible en sus necesidades».
Conozco perfectamente mi incapacidad, pero también sé cuán duro es dar coces contra el aguijón. Así pues, a pesar de mi poca inteligencia, de mi falta de experiencia en los negocios y de la repugnancia que siento por el cargo, no quiero seguir opuesto al deseo de mi familia religiosa y a la orden del Sumo Pontífice, porque temo oponerme con ello a la voluntad de Dios. Por consiguiente, tomaré sobre mis débiles hombros esa carga pesada, demasiado pesada para mí. Confío en que el cielo me ayudará y cuento con la ayuda que todos vosotros podéis prestarme.Estas dos citas revelan la sencillez, la humildad y la caridad que caracterizaban a San Buenaventura. Y, aunque no hubiese pertenecido a la orden seráfica, habría merecido el título de Doctor por las virtudes angélicas que realzaban su saber.
Fuente: http://es.wikipedia.org/wiki/Buenaventura_de_Fidanza
Suscribirse a:
Entradas (Atom)






