11 de enero - San Tomás de Cori
Presbítero Franciscano.
Martirologio Romano: En Bellegra, en el Lacio (Italia), santo
Tomás de Cori (Francisco Antonio) Placidi, presbítero de la Orden de los
Hermanos Menores, preclaro por la austeridad de vida y por la
predicación, iniciador de los retiros (1729).
Fecha de canonización: 21 de noviembre de 1999, por el Papa Juan Pablo II.
Nacido en Cori (Latina) el 4 de junio de 1655, Tomás tuvo una infancia
marcada por la pérdida prematura de su madre primero y de su padre
después, quedando sólo, a los catorce años, al cuidado de la hermana más
pequeña. Hará de pastor, aprendiendo la sabiduría de las cosas simples.
Casadas las hermanas, queda libre para seguir la inspiración que desde
algún año guardaba en el silencio del corazón: pertenecer completamente a
Dios en la vida religiosa franciscana. Había conocido a los Frailes
Menores en su misma ciudad en el Convento de S. Francisco. Casadas las
dos hermanas y libre de toda preocupación, fue acogido en la Orden y
enviado a Orvieto para hacer el año de noviciado. Profesada la Regla de
S. Francisco y finalizados los estudios de teología, se ordena sacerdote
en 1683. Fue nombrado inmediatamente vice maestro de novicios en el
convento de la SS. Trinidad de Orvieto; sus superiores reconocieron
desde muy pronto sus dotes.
Poco tiempo después fray Tomás oyó
hablar de los Retiros que comenzaban a florecer en la Orden y de la
intención de los Superiores de la Provincia Romana de instaurar uno en
el Convento de Civitella (hoy Bellegra). Su petición fue acogida y el
joven fraile llamó así a la puerta del pobre Convento en 1684, diciendo:
"Soy fray Tomás de Cori y vengo para hacerme santo". Con un lenguaje
quizás lejano al nuestro, expresaba él su ansia de vivir radicalmente el
Evangelio según el espíritu de S. Francisco.
Desde entonces,
fray Tomás permanecerá en Bellegra hasta la muerte, excepto seis años
(1703-1709) en los que será Guardián en el Convento de Palombara, donde
instauró el Retiro, en base al de Bellegra. Escribió Reglas para uno y
para otro, que él el primero observó cuidadosamente, consolidando con la
palabra y con el ejemplo la nueva institución de los dos Retiros.
Los largos años transcurridos en S. Francisco de Bellegra se pueden resumir en tres puntos:
Oración
Santo
Tomás de Cori fue seguramente, como se ha dicho de S. Francisco, no
tanto un hombre que oraba, como un hombre hecho oración. Esta dimensión
animó toda la vida del Fundador del Retiro. El aspecto más evidente de
su vida espiritual fue sin duda la centralidad de la Eucaristía,
testimoniada por Tomás en la celebración eucarística, intensa y
participada, y en la oración silenciosa de adoración en las largas
noches de Retiro después del oficio divino celebrado a medianoche. Su
vida de oración estuvo marcada por una aridez persistente de espíritu.
La ausencia total de una consolación sensible en la oración y en su vida
de unión con Dios, se prolongaría durante más de cuarenta años,
encontrándole siempre sereno y radical en la vivencia del primado de
Dios. Verdaderamente su oración se configuró como " memoria Dei "
realizando concretamente la unidad de vida no obstante las múltiples
actividades.
Evangelización
Santo Tomás no se cerró
en el Retiro, olvidando el bien de sus hermanos y el corazón de la
vocación franciscana, que es apostólico. Fue llamado con razón el
apóstol del " Sublacense ", habiendo recorrido comarcas y ciudades en el
anuncio incansable del Evangelio, en la administración de los
sacramentos y en el surgir de milagros a su paso, signo de la presencia y
cercanía del Reino. Su predicación era clara y simple, persuasiva y
fuerte. No subió a los púlpitos más ilustres del tiempo: su personalidad
pudo entregar lo mejor de sí en el ambito restringido de la región del
Lazio, viviendo su vocación franciscana en minoridad y a la opción
concreta por los más pobres.
Exquisita caridad
Santo
Tomás de Cori fue para sus hermanos padre amabilísimo. Ante las
resistencias de algunos hermanos en su deseo de reforma y de radicalidad
en vivir el ideal franciscano, el Santo supo responder con paciencia y
humildad, encontrándose incluso sólo para atender el convento. Había
comprendido muy bien que toda auténtica reforma inicia por sí mismo.
El
notable epistolario que nos ha llegado, demuestra la atención de Tomás a
las más pequeñas espectativas y necesidades de sus hermanos y de tantos
amigos, penitentes y frailes que se dirigían a él para recibir un
consejo. En el convento demostró su espíritu de caridad en la
disponibilidad a cualquier necesidad, incluso la más humilde.
Rico
de méritos, se durmió en el Señor el 11 de enero de 1729. Santo Tomás
de Cori resplandece entre nosotros y en Roma, del que es co-patron,
sobre todo en su ansia de ideal cristiano y franciscano puro y vivido en
lo esencial. Una provocación para todos nosotros, a no tomar a la
ligera el Evangelio y sus exigencias radicales.
Reproducido con autorización de Vatican.va
Fuente: http://www.es.catholic.net/op/articulos/31806/toms-de-cori-santo.html
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domingo, 2 de noviembre de 2014
11 de enero - San Higinio
11 de enero - San Higinio
IX Papa.
Martirologio Romano: En Roma, san Higinio, papa, que fue el octavo en ocupar la sede de san Pedro (142).
Etimología: "el saludable", en griego.
De origen griego (Atenas).
Fue papa por unos cuatro años, aprox.: 138 hasta su muerte en 142.
Determinó varias atribuciones del clero y definió los grados de la jerarquía eclesiástica.
Instituyó el padrino y la madrina en el bautismo de los recién nacidos para guiarlos en la vida cristiana y decretó que las iglesias fuesen consagradas.
Luchó contra los herejes Velentino y Cerdón y sus doctrinas, pues ésos pretendían explicar la fe cristiana con especulaciones filosóficas apoyadas en esquemas gnósticos.
Fue enterrado en el Vaticano cerca de la tumba de San Pedro.
Fuente: http://www.es.catholic.net/op/articulos/34730/higinio-santo.html
IX Papa.
Martirologio Romano: En Roma, san Higinio, papa, que fue el octavo en ocupar la sede de san Pedro (142).
Etimología: "el saludable", en griego.
De origen griego (Atenas).
Fue papa por unos cuatro años, aprox.: 138 hasta su muerte en 142.
Determinó varias atribuciones del clero y definió los grados de la jerarquía eclesiástica.
Instituyó el padrino y la madrina en el bautismo de los recién nacidos para guiarlos en la vida cristiana y decretó que las iglesias fuesen consagradas.
Luchó contra los herejes Velentino y Cerdón y sus doctrinas, pues ésos pretendían explicar la fe cristiana con especulaciones filosóficas apoyadas en esquemas gnósticos.
Fue enterrado en el Vaticano cerca de la tumba de San Pedro.
Fuente: http://www.es.catholic.net/op/articulos/34730/higinio-santo.html
11 de enero - San Vital de Gaza
11 de enero - San Vital de Gaza
Emitaño.
Etimológicamente: Vital = Aquel que está lleno de via, viene de la lengua latina.
Vital tenía nada menos que sesenta años cuando descubrió la riqueza del Evangelio de Jesús de Nazaret.
Se dio cuenta de que Dios invita a las "mujeres de mala vida" a que entren en su reino.
El vivía tranquilo como ermitaño en su ermita de Gaza en Palestina, tan actual en nuestros días por motivos políticos y bélicos, no por cuestiones religiosas.
Dejó su vida apacible y se marchó a Alejandría, célebre por su barrio chino al lado del puerto.
Allí se construyó su ermita. Se dedicó a hacer dos cosas importantes: una, pedir limosna de puerta en puerta; otra fue la dedicación completa al mundo de la prostitución.
Estas mujeres le tomaron en seguida un gran afecto, y entablaron con él una seria amistad porque estimaban en mucho sus palabras y sus sanos juicios acerca de sus vidas.
A pesar de ser un trabajo difícil, tenía las puertas de su ermita abierta para que fueran a hablar con él cuando quisieran. Les hablaba de la felicidad que da la honestidad de costumbres.
Gracias a sus palabras y al amor sincero y puro que les tenía, además de ser su paño de lágrimas, muchas se convertían y dejaban su mala vida.
Pero como suele ocurrir, había beatos y beatas que veían con malos ojos que se dedicara a este trabajo. Lo denunciaron al obispo y lo encerraron.
Las chicas prostitutas pasaban cada noche frente al palacio episcopal gritando y reclamando la libertad de su amigo Vital. El obispo lo comprendió.
Pero días más tarde lo mataron los beatos o santones cumplidores farisaicos.
Comentarios al P. Felipe Santos: fsantossdb@hotmail.com
Fuente: http://www.es.catholic.net/op/articulos/35323/vital-de-gaza-santo.html
Emitaño.
Etimológicamente: Vital = Aquel que está lleno de via, viene de la lengua latina.
Vital tenía nada menos que sesenta años cuando descubrió la riqueza del Evangelio de Jesús de Nazaret.
Se dio cuenta de que Dios invita a las "mujeres de mala vida" a que entren en su reino.
El vivía tranquilo como ermitaño en su ermita de Gaza en Palestina, tan actual en nuestros días por motivos políticos y bélicos, no por cuestiones religiosas.
Dejó su vida apacible y se marchó a Alejandría, célebre por su barrio chino al lado del puerto.
Allí se construyó su ermita. Se dedicó a hacer dos cosas importantes: una, pedir limosna de puerta en puerta; otra fue la dedicación completa al mundo de la prostitución.
Estas mujeres le tomaron en seguida un gran afecto, y entablaron con él una seria amistad porque estimaban en mucho sus palabras y sus sanos juicios acerca de sus vidas.
A pesar de ser un trabajo difícil, tenía las puertas de su ermita abierta para que fueran a hablar con él cuando quisieran. Les hablaba de la felicidad que da la honestidad de costumbres.
Gracias a sus palabras y al amor sincero y puro que les tenía, además de ser su paño de lágrimas, muchas se convertían y dejaban su mala vida.
Pero como suele ocurrir, había beatos y beatas que veían con malos ojos que se dedicara a este trabajo. Lo denunciaron al obispo y lo encerraron.
Las chicas prostitutas pasaban cada noche frente al palacio episcopal gritando y reclamando la libertad de su amigo Vital. El obispo lo comprendió.
Pero días más tarde lo mataron los beatos o santones cumplidores farisaicos.
Comentarios al P. Felipe Santos: fsantossdb@hotmail.com
Fuente: http://www.es.catholic.net/op/articulos/35323/vital-de-gaza-santo.html
11 de enero - Beato Bernardo Scammacca
11 de enero - Beato Bernardo Scammacca
Presbítero Dominico.
Martirologio Romano: En la ciudad de Catania, en Sicilia (hoy Italia), beato Bernardo Scammacca, presbítero, de la Orden de Predicadores, que se distinguió por su misericordia hacia los pobres y enfermos (1487).
Fecha de beatificación: León XII aprobó su culto el 8 de marzo de 1825.
Bernardo, antes Antonio, nace en Catania (Sicilia) de familia noble el año 1430.
Después de una juventud disipada, postrado por una grave herida recibida en un duelo y movido por la gracia divina, quiso ser inscrito entre los frailes Predicadores el año 1452.
Se dedicó con ardor y exclusividad a Dios y se esforzó en conformarse a Cristo crucificado, cuya pasión consideraba devotamente, por medio de una caridad ardiente y frutos abundantes de penitencia. Fue esclarecido en la misericordia al prójimo, especialmente con los enfermos y necesitados, para los que procuró la edificación de un hospital, que todavía existe, con la ayuda de sus nobles conciudadanos y que él mismo dirigió en vida. Fue de los primeros religiosos observantes de Santa Zita de Palermo, prior de Santo Domingo en Catania y después en Palermo y finalmente vicario general de los conventos reformados de Sicilia, dando, por consiguiente, una extraordinaria colaboración a la restauración de la vida regular.
Fue predicador ardoroso y llevó muchas personas a Dios. De él dijo Tomás Schifaldo: «Hombre bueno, piadoso y modestísimo, escrutador de todas las conciencias.» Puso su experiencia al servicio de su ministerio apostólico, mostrándose amorosamente compasivo con los pecadores y dando gracias en su oración por la misericordia divina.
Murió en Catania, confirmada su vida con numerosos carismas, el 11 de enero de 1487 y allí se venera su cuerpo incorrupto.
Fuente: http://www.es.catholic.net/op/articulos/35817/bernardo-scammacca-beato.html
Presbítero Dominico.
Martirologio Romano: En la ciudad de Catania, en Sicilia (hoy Italia), beato Bernardo Scammacca, presbítero, de la Orden de Predicadores, que se distinguió por su misericordia hacia los pobres y enfermos (1487).
Fecha de beatificación: León XII aprobó su culto el 8 de marzo de 1825.
Bernardo, antes Antonio, nace en Catania (Sicilia) de familia noble el año 1430.
Después de una juventud disipada, postrado por una grave herida recibida en un duelo y movido por la gracia divina, quiso ser inscrito entre los frailes Predicadores el año 1452.
Se dedicó con ardor y exclusividad a Dios y se esforzó en conformarse a Cristo crucificado, cuya pasión consideraba devotamente, por medio de una caridad ardiente y frutos abundantes de penitencia. Fue esclarecido en la misericordia al prójimo, especialmente con los enfermos y necesitados, para los que procuró la edificación de un hospital, que todavía existe, con la ayuda de sus nobles conciudadanos y que él mismo dirigió en vida. Fue de los primeros religiosos observantes de Santa Zita de Palermo, prior de Santo Domingo en Catania y después en Palermo y finalmente vicario general de los conventos reformados de Sicilia, dando, por consiguiente, una extraordinaria colaboración a la restauración de la vida regular.
Fue predicador ardoroso y llevó muchas personas a Dios. De él dijo Tomás Schifaldo: «Hombre bueno, piadoso y modestísimo, escrutador de todas las conciencias.» Puso su experiencia al servicio de su ministerio apostólico, mostrándose amorosamente compasivo con los pecadores y dando gracias en su oración por la misericordia divina.
Murió en Catania, confirmada su vida con numerosos carismas, el 11 de enero de 1487 y allí se venera su cuerpo incorrupto.
Fuente: http://www.es.catholic.net/op/articulos/35817/bernardo-scammacca-beato.html
11 de enero - Beato Francisco Rogaczewski
11 de enero - Beato Francisco Rogaczewski
Presbítero y Mártir.
Martirologio Romano: En Gdansk, ciudad de Polonia, beato Francisco (Franciszek) Rogaczewski, presbítero y mártir, que fue fusilado durante la ocupación de Polonia por un régimen contrario a Dios (1940).
Fecha de beatificación: 13 de junio de 1999 por el Papa Juan Pablo II.
Nació en Lipanki en 1892 y fue martirizado durante la ocupación nazi.
Fue asignado a la Parroquia Cristo Rey de la diocesis de Gdansk. Era un pastor estimado muy buscado como confesor.
Lo arrestaron por ser sacerdote católico el 1º de septiembre de 1939, debiendo sufrir prolongadas torturas, hasta que fue finalmente fusilado el 11 de enero de 1940.
Forma parte de los 108 mártires polacos de la Segunda Guerra Mundial beatificados por el Papa Juan Pablo II, en 1999.
Para ver más sobre los 108 mártires Polacos durante la segunda guerra mundial haz "click" AQUI
Fuente: http://www.es.catholic.net/op/articulos/35818/francisco-rogaczewski-beato.html
Presbítero y Mártir.
Martirologio Romano: En Gdansk, ciudad de Polonia, beato Francisco (Franciszek) Rogaczewski, presbítero y mártir, que fue fusilado durante la ocupación de Polonia por un régimen contrario a Dios (1940).
Fecha de beatificación: 13 de junio de 1999 por el Papa Juan Pablo II.
Nació en Lipanki en 1892 y fue martirizado durante la ocupación nazi.
Fue asignado a la Parroquia Cristo Rey de la diocesis de Gdansk. Era un pastor estimado muy buscado como confesor.
Lo arrestaron por ser sacerdote católico el 1º de septiembre de 1939, debiendo sufrir prolongadas torturas, hasta que fue finalmente fusilado el 11 de enero de 1940.
Forma parte de los 108 mártires polacos de la Segunda Guerra Mundial beatificados por el Papa Juan Pablo II, en 1999.
Para ver más sobre los 108 mártires Polacos durante la segunda guerra mundial haz "click" AQUI
Fuente: http://www.es.catholic.net/op/articulos/35818/francisco-rogaczewski-beato.html
11 de enero - San Teodosio el Cenobita
11 de enero - San Teodosio el Cenobita
Monje.
Martirologio Romano: En el desierto de Judea, san Teodosio, cenobita, amigo de san Sabas, que después de una larga vida de soledad aceptó junto a sí a muchos discípulos e inculcó la vida comunitaria en los monasterios que construyó, y ya centenario, habiendo padecido persecución a causa de la fe católica, descansó en la paz de Cristo (529).
El bienaventurado padre san Teodosio, llamado cenobita, que quiere decir padre de muchos monjes, nació en una aldea de Capadocia.
Habíase dado a los estudios, y aun declaraba al pueblo las letras divinas, cuando deseoso de la perfección, partió a los santos lugares.
En llegando a Antioquía, quiso ver al insigne anacoreta san Simeón Estilita, el cual, inspirado del Señor, le dijo: «Teodosio, varón de Dios, seáis bien venido». Espantóse Teodosio oyendo esta voz, porque le llamaba por su nombre, y porque le honraba con el titulo de varón de Dios.
Subió a la columna por orden de san Simeón y echóse a sus pies; oyó sus consejos y todo lo que en adelante le había de suceder; y tomada su bendición, siguió su camino hacia Jerusalén, donde él adoró y regó con sus lágrimas aquellos sagrados lugares que Cristo nuestro Señor consagró con su vida y su muerte.
Retiróse después a la soledad, y vino a tener tantos discípulos, que labró un gran monasterio, en el cual acogía a los pobres.
Aconteció aparejarse en un mismo día cien mesas para darles de comer, y en tiempo de hambre, como los que tenían a cargo de darles de comer les cerrasen las puertas, san Teodosio mandó abrírselas y darles a todos lo necesario, y el Señor les proveía con tan larga mano, que después quedaban las arcas llenas de pan.
Era también su monasterio, hospital de enfermos, a quienes servía y besaba las llagas con grande amor.
Había entre sus discípulos hombres ricos y poderosos, militares y sabios, de los cuales salieron muchos obispos y superiores de suerte que cuando murió el santo, habían ya fallecido seiscientos noventa y tres de sus discípulos.
El emperador Anastasio, que favorecía a los herejes Acéfa1os, le envió una buena cantidad de oro para sus pobres: aceptóla y repartióla el santo pero escribió al emperador, que ni él ni los suyos consentirían con los herejes, aunque la vida les costase.
Fuese luego, viejo como era, a predicar sin temor alguno por las ciudades de aquellos herejes que condenaban el concilio de Calcedonia; y subiendo una vez al púlpito, hizo señal al pueblo que callasen, y dijo: «El que no recibiere los cuatro concilios generales, como los cuatro Evangelios sea maldito y excomulgado».
Entonces el emperador le desterró, pero duró bien poco el destierro, porque el monarca hereje cayó muerto, herido por un rayo.
Teodosio volvió de su destierro, glorioso y triunfante. Muchas fueron las obras admirables que hizo este varón de Dios en su larga vida; muchas veces multiplicó el pan, anunció el terremoto que asoló la ciudad de Antioquía, y lleno de méritos y virtudes, descansó en la paz del Señor a la edad de ciento cinco años.
Honraron su cadáver el patriarca de Jerusalén con otros obispos y multitud de monjes, clérigos y seglares.
----------
CENOBITA: Miembro de una comunidad religiosa que profesa vida monástica. Se llama así a la persona que vivía en comunidad religiosa en los primeros siglos del cristianismo. Habitaban un edificio llamado cenobio que administraba un cenobita superior.
Fuente: http://www.es.catholic.net/op/articulos/35820/teodosio-el-cenobita-santo.html
Monje.
Martirologio Romano: En el desierto de Judea, san Teodosio, cenobita, amigo de san Sabas, que después de una larga vida de soledad aceptó junto a sí a muchos discípulos e inculcó la vida comunitaria en los monasterios que construyó, y ya centenario, habiendo padecido persecución a causa de la fe católica, descansó en la paz de Cristo (529).
El bienaventurado padre san Teodosio, llamado cenobita, que quiere decir padre de muchos monjes, nació en una aldea de Capadocia.
Habíase dado a los estudios, y aun declaraba al pueblo las letras divinas, cuando deseoso de la perfección, partió a los santos lugares.
En llegando a Antioquía, quiso ver al insigne anacoreta san Simeón Estilita, el cual, inspirado del Señor, le dijo: «Teodosio, varón de Dios, seáis bien venido». Espantóse Teodosio oyendo esta voz, porque le llamaba por su nombre, y porque le honraba con el titulo de varón de Dios.
Subió a la columna por orden de san Simeón y echóse a sus pies; oyó sus consejos y todo lo que en adelante le había de suceder; y tomada su bendición, siguió su camino hacia Jerusalén, donde él adoró y regó con sus lágrimas aquellos sagrados lugares que Cristo nuestro Señor consagró con su vida y su muerte.
Retiróse después a la soledad, y vino a tener tantos discípulos, que labró un gran monasterio, en el cual acogía a los pobres.
Aconteció aparejarse en un mismo día cien mesas para darles de comer, y en tiempo de hambre, como los que tenían a cargo de darles de comer les cerrasen las puertas, san Teodosio mandó abrírselas y darles a todos lo necesario, y el Señor les proveía con tan larga mano, que después quedaban las arcas llenas de pan.
Era también su monasterio, hospital de enfermos, a quienes servía y besaba las llagas con grande amor.
Había entre sus discípulos hombres ricos y poderosos, militares y sabios, de los cuales salieron muchos obispos y superiores de suerte que cuando murió el santo, habían ya fallecido seiscientos noventa y tres de sus discípulos.
El emperador Anastasio, que favorecía a los herejes Acéfa1os, le envió una buena cantidad de oro para sus pobres: aceptóla y repartióla el santo pero escribió al emperador, que ni él ni los suyos consentirían con los herejes, aunque la vida les costase.
Fuese luego, viejo como era, a predicar sin temor alguno por las ciudades de aquellos herejes que condenaban el concilio de Calcedonia; y subiendo una vez al púlpito, hizo señal al pueblo que callasen, y dijo: «El que no recibiere los cuatro concilios generales, como los cuatro Evangelios sea maldito y excomulgado».
Entonces el emperador le desterró, pero duró bien poco el destierro, porque el monarca hereje cayó muerto, herido por un rayo.
Teodosio volvió de su destierro, glorioso y triunfante. Muchas fueron las obras admirables que hizo este varón de Dios en su larga vida; muchas veces multiplicó el pan, anunció el terremoto que asoló la ciudad de Antioquía, y lleno de méritos y virtudes, descansó en la paz del Señor a la edad de ciento cinco años.
Honraron su cadáver el patriarca de Jerusalén con otros obispos y multitud de monjes, clérigos y seglares.
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CENOBITA: Miembro de una comunidad religiosa que profesa vida monástica. Se llama así a la persona que vivía en comunidad religiosa en los primeros siglos del cristianismo. Habitaban un edificio llamado cenobio que administraba un cenobita superior.
Fuente: http://www.es.catholic.net/op/articulos/35820/teodosio-el-cenobita-santo.html
11 de enero - San Paulino de Aquileya
11 de enero - San Paulino de Aquileya
Obispo.
Martirologio Romano: En Forlí, ciudad de la región de Venecia, san Paulino, obispo de Aquileya, que se esforzó en convertir a los ávaros y a los eslovenos, y presentó al rey Carlomagno un poema insigne sobre la Regla de la fe (804).
Uno de los más ilustres y santos prelados de los siglos VIII y IX fue Paulino de Aquileya, quien parece haber nacido hacia el año 726, en una granja cerca de Friuli. Su familia vivía del laboreo de la granja, y el joven Paulino pasaba buena parte de su tiempo en los trabajos del campo. Sin embargo, lograba reservar algunas horas al estudio, y con los años llegó a ser un famoso gramático. Carlomagno le llamó, en una carta, Maestro de Gramática y Muy Venerable. Estos epítetos nos hacen suponer que Paulino era ya sacerdote. El mismo monarca, en reconocimiento de los méritos de Paulino, le regaló ciertas posesiones en su país. Parece que hacia el año 776, Paulino fue elevado contra su voluntad a la sede del Patriarcado de Aquileya. En dicha Iglesia se dejaron sentir los benéficos efectos de su celo, piedad e inteligencia. Carlomagno le pidió que asistiera a todos los grandes concilios de su tiempo, por remotos que fuesen los sitios en que se reunían, y el propio santo reunió un sínodo en Friuli, en 791 o 796, contra los errores que se iban propagando sobre el misterio de la Encarnación.
El más grave de esos errores era la herejía adopcionista: Félix, obispo de Urgel de Cataluña, profesaba que Cristo, en cuanto hombre, era simplemente hijo adoptivo de Dios. San Paulino escribió contra él una refutación que remitió a Carlomagno. El santo prelado no se ocupaba menos de la conversión de los paganos, que de la supresión de los errores, y predicó incansablemente el Evangelio a los idólatras de Carintia y Estiria que no habían abandonado la superstición. Al mismo tiempo, la conquista de los avaros por Pipino había abierto un nuevo campo al celo del obispo. Muchos de los avaros, evangelizados por los misioneros enviados por San Paulino y los obispos de Salzburgo, abrazaron la fe. El santo se oponía con todas sus fuerzas a que los bárbaros fuesen bautizados antes de haber sido suficientemente instruidos en la fe, y en general al abuso, tan común en aquellos tiempos, de imponérsela.
Cuando el duque de Friuli fue nombrado gobernador de las tribus de los hunos, a las que había recientemente conquistado, San Paulino escribió para él una excelente «Exhortación», en la que urgía a buscar la perfección cristiana, le daba reglas sobre la práctica de la penitencia y remedios contra los diferentes vicios, especialmente contra el orgullo; le instruía además sobre el deseo de agradar a Dios en todas las acciones, sobre la oración y las disposiciones esenciales para ella, sobre la comunión, el cuidado de evitar las malas compañías y algunos otros puntos. El libro termina con una hermosa oración y la promesa del santo de pedir por la salvación del buen duque.
Las ardientes súplicas de San Paulino atraían constantes bendiciones del cielo sobre las almas que le habían sido confiadas. Alcuino le rogó que no se olvidase de implorar para él la divina misericordia, cada vez que ofreciera el santo sacrificio del altar. La vida de Paulino terminó con una santa muerte, el 11 de enero de 804.
Fuente: http://www.es.catholic.net/op/articulos/36678/paulino-de-aquileya-santo.html
Obispo.
Martirologio Romano: En Forlí, ciudad de la región de Venecia, san Paulino, obispo de Aquileya, que se esforzó en convertir a los ávaros y a los eslovenos, y presentó al rey Carlomagno un poema insigne sobre la Regla de la fe (804).
Uno de los más ilustres y santos prelados de los siglos VIII y IX fue Paulino de Aquileya, quien parece haber nacido hacia el año 726, en una granja cerca de Friuli. Su familia vivía del laboreo de la granja, y el joven Paulino pasaba buena parte de su tiempo en los trabajos del campo. Sin embargo, lograba reservar algunas horas al estudio, y con los años llegó a ser un famoso gramático. Carlomagno le llamó, en una carta, Maestro de Gramática y Muy Venerable. Estos epítetos nos hacen suponer que Paulino era ya sacerdote. El mismo monarca, en reconocimiento de los méritos de Paulino, le regaló ciertas posesiones en su país. Parece que hacia el año 776, Paulino fue elevado contra su voluntad a la sede del Patriarcado de Aquileya. En dicha Iglesia se dejaron sentir los benéficos efectos de su celo, piedad e inteligencia. Carlomagno le pidió que asistiera a todos los grandes concilios de su tiempo, por remotos que fuesen los sitios en que se reunían, y el propio santo reunió un sínodo en Friuli, en 791 o 796, contra los errores que se iban propagando sobre el misterio de la Encarnación.
El más grave de esos errores era la herejía adopcionista: Félix, obispo de Urgel de Cataluña, profesaba que Cristo, en cuanto hombre, era simplemente hijo adoptivo de Dios. San Paulino escribió contra él una refutación que remitió a Carlomagno. El santo prelado no se ocupaba menos de la conversión de los paganos, que de la supresión de los errores, y predicó incansablemente el Evangelio a los idólatras de Carintia y Estiria que no habían abandonado la superstición. Al mismo tiempo, la conquista de los avaros por Pipino había abierto un nuevo campo al celo del obispo. Muchos de los avaros, evangelizados por los misioneros enviados por San Paulino y los obispos de Salzburgo, abrazaron la fe. El santo se oponía con todas sus fuerzas a que los bárbaros fuesen bautizados antes de haber sido suficientemente instruidos en la fe, y en general al abuso, tan común en aquellos tiempos, de imponérsela.
Cuando el duque de Friuli fue nombrado gobernador de las tribus de los hunos, a las que había recientemente conquistado, San Paulino escribió para él una excelente «Exhortación», en la que urgía a buscar la perfección cristiana, le daba reglas sobre la práctica de la penitencia y remedios contra los diferentes vicios, especialmente contra el orgullo; le instruía además sobre el deseo de agradar a Dios en todas las acciones, sobre la oración y las disposiciones esenciales para ella, sobre la comunión, el cuidado de evitar las malas compañías y algunos otros puntos. El libro termina con una hermosa oración y la promesa del santo de pedir por la salvación del buen duque.
Las ardientes súplicas de San Paulino atraían constantes bendiciones del cielo sobre las almas que le habían sido confiadas. Alcuino le rogó que no se olvidase de implorar para él la divina misericordia, cada vez que ofreciera el santo sacrificio del altar. La vida de Paulino terminó con una santa muerte, el 11 de enero de 804.
Fuente: http://www.es.catholic.net/op/articulos/36678/paulino-de-aquileya-santo.html
11 de enero - Beata Ana Maria Janer Anglarill
11 de enero - Beata Ana Maria Janer Anglarill
Religiosa y Fundadora.
Martirologio Romano: En Talarn, Lleida, España, beata Ana María Janer Anglarill, virgen, fundadora del Instituto de Hermanas de la Sagrada Familia de Urgell, que se distinguió por su insigne caridad para con los heridos de las guerras carlistas. ( 1885)
Fecha de beatificación: 8 de octubre de 2011, durante el pontificado de Benedicto XVI
El día 11 de enero de 1885, en Talarn, histórica Villa situada junto a la Ciudad de Tremp, Ana María Janer Anglarill, poco antes de entregar su alma a Dios, expresó su último deseo de morir sobre el desnudo suelo como penitente por amor a Cristo. Culminaba así una trayectoria vital de probada santidad: de correspondencia fiel al Amor de Dios.
Ana María, había nacido el 18 de diciembre de 1800 en Cervera (Lérida). Entró como Hermana de la Caridad en el hospital de Cervera donde se entregó al cuidado de los enfermos y a la educación de las niñas, en momentos especialmente difíciles marcados por las llamadas guerras carlistas y civiles que ensangrentaron la historia de España en el siglo XIX. En 1836 el gobierno liberal decretó la supresión de las órdenes religiosas, la confiscación de los bienes eclesiásticos y la expulsión de las comunidades religiosas de las obras sociales y educativas que hasta entonces sostenían. Nuestra historia es rica en tropelías de éste género.
Acabada la guerra Ana María conoció el exilio en Francia hasta 1844. En 1849 Ana María se ofrece como voluntaria para trabajar como Hermana en la institución de caridad en la casa de Misericordia de Cervera. Durante diez años atendió amorosamente a los huérfanos de aquella casa, a los niños de familias muy pobres, a los jóvenes discapacitados sin esperanza y a los ancianos. En su entrega hacía realidad esta presencia constante de la Iglesia de Jesucristo en la vida de los más pobres.
El gran obispo de Urgell que fue Josep Caixal llamó a Ana María en 1858 para hacerse cargo de la dirección del hospital de la Seu dUrgell. Allí fundará un año más tarde su propio Instituto y en 1860 recibe la aprobación diocesana del nuevo Instituto dedicado a la asistencia de pobres y enfermos y a la enseñanza de la infancia y de la juventud marginada. Ana María, en una actividad incansable, fundó colegios, hospitales y casa de caridad en las diócesis de Urgell, Solsona y Barcelona.
El período revolucionario comprendido entre 1868 y 1875 representó un duro golpe para las obras de Ana María. Entre 1874 y 1880 afrontó también Ana María otro tipo de luchas y pruebas en las que manifestó su gran sentido de Iglesia, su silencio y obediencia. En 1879, Mons. Casañas, nuevo Obispo de Urgell y posteriormente creado Cardenal, reorganizó la vida del Instituto de Ana María y ésta, a sus ochenta años, en merecido reconocimiento, es nombrada primera superiora general. Pasa sus últimos años en la casa de Talarn siendo ejemplo de luminosa caridad.
La madre Janer tenía un amor especial por la cruz. Mirar a Cristo crucificado se convirtió para ella en un aliciente que le permitía ser signo y testimonio claro de aquel que nos amó primero, de aquél que nos ama hasta dar la vida. Ana María murió el 11 de enero de 1885 y pidió morir en el suelo como penitente por amor a Cristo "que por mí expiró clavado en la cruz", dijo la beata.
Fuente: http://www.es.catholic.net/op/articulos/36956/ana-maria-janer-anglarill-beata.html
Religiosa y Fundadora.
Martirologio Romano: En Talarn, Lleida, España, beata Ana María Janer Anglarill, virgen, fundadora del Instituto de Hermanas de la Sagrada Familia de Urgell, que se distinguió por su insigne caridad para con los heridos de las guerras carlistas. ( 1885)
Fecha de beatificación: 8 de octubre de 2011, durante el pontificado de Benedicto XVI
El día 11 de enero de 1885, en Talarn, histórica Villa situada junto a la Ciudad de Tremp, Ana María Janer Anglarill, poco antes de entregar su alma a Dios, expresó su último deseo de morir sobre el desnudo suelo como penitente por amor a Cristo. Culminaba así una trayectoria vital de probada santidad: de correspondencia fiel al Amor de Dios.
Ana María, había nacido el 18 de diciembre de 1800 en Cervera (Lérida). Entró como Hermana de la Caridad en el hospital de Cervera donde se entregó al cuidado de los enfermos y a la educación de las niñas, en momentos especialmente difíciles marcados por las llamadas guerras carlistas y civiles que ensangrentaron la historia de España en el siglo XIX. En 1836 el gobierno liberal decretó la supresión de las órdenes religiosas, la confiscación de los bienes eclesiásticos y la expulsión de las comunidades religiosas de las obras sociales y educativas que hasta entonces sostenían. Nuestra historia es rica en tropelías de éste género.
Acabada la guerra Ana María conoció el exilio en Francia hasta 1844. En 1849 Ana María se ofrece como voluntaria para trabajar como Hermana en la institución de caridad en la casa de Misericordia de Cervera. Durante diez años atendió amorosamente a los huérfanos de aquella casa, a los niños de familias muy pobres, a los jóvenes discapacitados sin esperanza y a los ancianos. En su entrega hacía realidad esta presencia constante de la Iglesia de Jesucristo en la vida de los más pobres.
El gran obispo de Urgell que fue Josep Caixal llamó a Ana María en 1858 para hacerse cargo de la dirección del hospital de la Seu dUrgell. Allí fundará un año más tarde su propio Instituto y en 1860 recibe la aprobación diocesana del nuevo Instituto dedicado a la asistencia de pobres y enfermos y a la enseñanza de la infancia y de la juventud marginada. Ana María, en una actividad incansable, fundó colegios, hospitales y casa de caridad en las diócesis de Urgell, Solsona y Barcelona.
El período revolucionario comprendido entre 1868 y 1875 representó un duro golpe para las obras de Ana María. Entre 1874 y 1880 afrontó también Ana María otro tipo de luchas y pruebas en las que manifestó su gran sentido de Iglesia, su silencio y obediencia. En 1879, Mons. Casañas, nuevo Obispo de Urgell y posteriormente creado Cardenal, reorganizó la vida del Instituto de Ana María y ésta, a sus ochenta años, en merecido reconocimiento, es nombrada primera superiora general. Pasa sus últimos años en la casa de Talarn siendo ejemplo de luminosa caridad.
La madre Janer tenía un amor especial por la cruz. Mirar a Cristo crucificado se convirtió para ella en un aliciente que le permitía ser signo y testimonio claro de aquel que nos amó primero, de aquél que nos ama hasta dar la vida. Ana María murió el 11 de enero de 1885 y pidió morir en el suelo como penitente por amor a Cristo "que por mí expiró clavado en la cruz", dijo la beata.
Fuente: http://www.es.catholic.net/op/articulos/36956/ana-maria-janer-anglarill-beata.html
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